Lecheros piden sacar del TLCAN el producto y sus derivados

Los lácteos deben ser estratégicos en la alimentación de los mexicanos, advirtieron dirigentes del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche; por esto, llamaron al presidente electo a defender el producto local.

 

Los pequeños y medianos productores de leche, durante 24 años que tiene vigente el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) han exigido ante las instancias gubernamentales corregir el error de mantener dentro de ese acuerdo al producto leche y sus derivados, por la falta de competitividad y la deslealtad de algunas dependencias federales.

“Ese acuerdo ha llevado a la quiebra a miles de unidades productivas, porque no podemos competir con desiguales. Nuestras tecnologías son tradicionales y la alimentación diferente en México, a base de granos y alimentos balanceados, mientras que en Estados Unidos utilizan pastizales y a costos reducidos”, dijo Álvaro González Muñoz, dirigente del Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche.

González Muñoz solicitó a los negociadores del TLCAN aplicar aranceles (impuestos) a las más de 250 mil toneladas anuales de polvos lácteos, principalmente de EU, que importa la industria nacional y entre ellas Liconsa. “Esta empresa se convirtió por muchos años en candil de la calle y oscuridad de su casa” al privilegiar a los productores extranjeros, a quienes compra más caro que en México, con el agravante de que la calidad es de segunda o tercera calidad”.

El dirigente de los pequeños ganaderos lecheros pidió a los negociadores protejan a la producción y “no nos vendan” para beneficiar a otros sectores. “Que no se repita lo que ha venido sucediendo hasta hoy de poner en “‘charola de plata” a los productores nacionales, para beneficio de otros sectores pero no mexicanos, sino norteamericanos”.

La falta de una política de precios bajos y la incomprensión de la empresa LICONSA, que prefiere el uso de leche importada de menor calidad que la que ofrecemos aquí, y las condiciones exigidas de calidad del producto que nos compra para programas sociales, han sido las causas principales de que, en estos momentos, 150 mil productores estemos al borde de la quiebra.

“Sigue incierto el futuro de los productores nacionales de leche, frente a las intenciones del gobierno de EU, de blindar a su sector productivo lechero”, señaló Álvaro González Muñoz.

Los productores mexicanos de leche, en particular los 150 mil no socios de alguna industria, esperan que el gobierno del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, defienda sus derechos de permanecer en el mercado nacional, “sin la atadura representada por la competencia de las importaciones desleales de sueros, leche en polvo y otros”, y una dependencia alimentaria alarmante, mientras que el gobierno norteamericano inunda al país con sus desechos, dijeron.

El Frente Nacional de Productores y Consumidores de Leche, integrado por pequeños y medianos ganaderos de 20 estados de la República, ofertan alrededor del 50 por ciento de leche que se consume en México, y su intención es crear un mercado más justo, tanto para productores como consumidores, ya que las importaciones son la principal causa de la ruina de los productores mexicanos y de que “sea una actividad en proceso de extinción”.

González Muñoz criticó asimismo que productos adulterados o con nombres para confundir al consumidor como los que simulan ser leche, quesos, crema, etcétera, se sigan comercializando sin que haya sanciones para los adulteradores.

Por último, se dijeron esperanzados en que el presidente electo de la República “no se confíe de quienes influyen para que el mercado mexicano abra más las fronteras a los productos artificiales y de mala calidad que ofrecen los productores norteamericanos”.