Para Analistas, el país se debe enfocar en semillas híbridas y otros métodos

Y es que el crecimiento en el consumo de alimentos invita a ser cada vez más productivo para alcanzar la suficiencia alimentaria.

En el caso del maíz, el principal cultivo, de los ocho millones de hectáreas que se siembran, sólo 25 por ciento utilizan semillas híbridas. Este tipo generan cultivos más resistentes y productivos, y su uso está permitido.

Esos cultivos se emplean principalmente en el norte y centro del país, donde se pueden alcanzar hasta 10 toneladas por hectárea. Mientras que hacia el sur, en pequeños sembradíos la productividad, con semillas criollas, sin agroquímicos, ni sistemas de riego, una hectárea puede arrojar una tonelada de maíz.

En el caso de México creo que hay mucha tarea por hacer, desde la adopción de semillas híbridas, y otras tecnologías. Posiblemente (el nuevo gobierno) en principio no van a recurrir al uso de biotecnología en maíz. Es una decisión importante, el tiempo probará si es lo único necesario para que pueda lograr sus objetivos, comentó, Eduardo Pérez Pico, director de asuntos regulatorios de Bayer México

Agregó que el tema no pasa sólo por el uso de la semilla, sino también por el acompañamiento técnico para el desarrollo de cultivos.

No obstante, Pérez Pico considera que el maíz transgénico ha probado su efectividad en varios países del mundo, por lo que puede ser una herramienta adicional a utilizarse en algunas regiones del país.

Eduardo Zozaya, director de operaciones del Clúster Institute en México, comparte la idea de que los compuestos híbridos deben generalizarse antes que pasar a biotecnológicos, pues la aplicación de estos últimos es muy compleja. No obstante, considera que esta tecnología debe conocerse, no satanizarse.

ENDER MARCANO. HERALDO DE MÉXICO