Estudian la plaga de pulgón en la frontera norte de México

Estudian la plaga de pulgón en la frontera norte de México

JANET CACELÍN. AGENCIA INFORMATIVA CONACyT.

CIUDAD DE MÉXICO. Mide apenas entre 0.5 a 2.5 milímetros, pero como plaga es capaz de destruir miles de hectáreas de cultivos. El áfido, también conocido como pulgón, es un pequeño insecto que se alimenta de la savia de las plantas y en pocos años ha logrado propagarse a diversas regiones de América del Norte hasta el punto de parecer incontrolable.

Por esta razón, la doctora Gabriela Esparza Díaz, al lado de un grupo de investigadores de la Universidad de Texas A&M, realizó un análisis geoespacial de la plaga de áfido en tres condados estadounidenses, dos de los cuales comparten frontera con el norte de México, en el estado de Tamaulipas.

Esparza, quien es ingeniera química mexicana pero luego se especializó en agricultura en el Colegio de Postgraduados, cuenta a la Agencia Informativa Conacyt que esta plaga apareció en cultivos de caña hace muchos años, pero en el año 2013 se extendió de Florida hasta Texas y pasó incluso la frontera con México debido a la capacidad que tienen estos insectos para propagarse sin la intervención del macho, por lo que pueden crecer exponencialmente.

“La expansión de esta plaga sucedió muy rápido: de 2013 a 2015 llegó hasta la costa occidental de México, fue devastadora. En 2013 la plaga fue registrada en 38 condados de cuatro estados, en 2014 creció a 312 condados de 12 estados y en 2015 logró extenderse a 417 condados de 17 estados”, detalló.

La investigación de la doctora Esparza se centró en tres condados de Texas cerca de la frontera con México: Hidalgo, Cameron y Willacy, que son algunos de los productores de sorgo más importantes en Estados Unidos.

Doctora Gabriela Esparza Dí­az.

“Fui a los campos, vi el sorgo, contabilizamos la población de áfido. Aquí, cuando la planta era muy pequeña evalué en toda la planta, después en una hoja abajo y otra arriba, tanto la población de hembras sin alas, como las aladas. Esta especie tiene la característica de poder reproducir hembras aladas que pueden propagarse a otro cultivo, otro estado u otro país”, dijo.

Pronosticar la cantidad de áfidos a través de un algoritmo

Para realizar el estudio, los investigadores recorrieron todos los cultivos, censaron más de ocho mil plantas en 2014 y más de 10 mil plantas en 2015, con lo que lograron contabilizar más de 200 mil áfidos sin alas en 2014, en 2015, más de 150 mil. También se halló, en menores cantidades, áfidos que tienen alas, que son los que pueden migrar más fácilmente a otros cultivos.

“Desarrollamos un algoritmo que predice, que resuelve y que puede estimar muy bien la población de áfido. Con el uso de puntos conocidos, es posible predecir cuánta población habrá en un punto desconocido, por lo que se hizo una interpolación inversa lineal. Para poder realizar eso, utilizamos un software de acceso libre que resuelve este algoritmo muy sencillamente y grafica cómo se distribuye la población con base en estas estimaciones. Uno de esos archivos puede visualizarse en Google Earth”, dijo.

De acuerdo con Esparza, el problema de este áfido es que absorbe todos los nutrientes y eventualmente la planta deja de producir grano o produce grano de baja calidad. Entonces el impacto que tiene en la economía es muy grande porque puede haber pérdida total de cultivo.

“Hicimos un monitoreo desde marzo hasta octubre y graficamos los datos de población que obtuvimos en las hojas. Pudimos ver una tendencia de tres picos en ambos años. En 2014 el pico más alto fue en julio y el 2015 fue en septiembre. Gracias a que contamos los áfidos alados y no alados, también nos dimos cuenta que tienen una relación, que había un áfido alado por cada 15 hembras que no tienen alas”, dijo.

La investigadora señaló que los picos más altos de población se relacionan con el comportamiento de la temperatura al sur de Texas. Las temperaturas tibias de la noche con las temperaturas frescas del día provocaron la reproducción de la población.

“Este estudio está ayudando mucho para que las personas que están haciendo líneas de sorgo entiendan que si sus líneas están debajo del umbral económico les va a resultar muy bien el insecticida, pero en el momento en que se enfrenten a una producción exponencial, probablemente los insecticidas no servirán, lo más probable es que se necesiten dos diferentes. Estos picos de población pueden deberse a que no hay un segundo insecticida efectivo para controlar ese volumen de población. Este tipo de áfidos crea resistencia a insecticidas muy rápido porque tiene la capacidad de generar población sin el macho, formar clones, y cuando tienes una selección de clones, dejas a los clones más resistentes”, explicó.

Colaboración con productores mexicanos

Por el peligro que generaba que la plaga brincara de un lado a otro de la frontera, los investigadores realizaron talleres en los que estuvieron presentes agricultores mexicanos de un área líder en producción de sorgo.

“Hicimos unas reuniones de trabajo donde expusimos los resultados experimentales y se instó a las asociaciones de agricultores de sorgo de Tamaulipas para que estuvieran enterados del tipo de ciencia aplicada que se estaba haciendo, para abatir este problema y no tener siniestros agrícolas en el área. Esto tiene que ver con qué insecticida estaban usando ellos y cuál nosotros”.

Esparza asegura que los agricultores mexicanos aprendieron muchas de las técnicas y les servirá para tomar decisiones inmediatas, debido a que es muy importante hacer colaboraciones binacionales en el momento de los problemas.

“Esta experiencia fue muy buena porque cuando tenemos plagas invasivas nos sorprenden, no sabemos cómo estudiarlas y esta es una metodología que se puede aplicar a situaciones similares difíciles, porque estamos viendo que puede haber más plagas invasivas tanto en México como en Estados Unidos”, señaló.

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