Apicultura, dulce negocio

Se necesita más capacitación para hacer crecer colmenas

Sólo el 50 o 60 por ciento de los apicultores establecidos en Cuauhtémoc y las nueve regiones productoras en el estado prosperan en esta actividad, debido a la falta de una explotación integral de las abejas con la debida extracción de sus diversos productos, así como la utilización de estos importantes insectos en la actual etapa de polinización.

Para Efraín Rocha Vega, apicultor desde hace 35 años, esta actividad es un arte y puede resultar un negocio redituable si se atiende correctamente, es decir si se explotan las abejas adecuadamente y de manera integral.

Señaló que en Cuauhtémoc existen alrededor de 30 apicultores, de los cuales alrededor del 50 por ciento que ejercen actualmente, son egresados del CBTa 90, sin embargo refirió que de cada 10 que empiezan a trabajar en la apicultura, sólo se logran establecer la mitad o poco más.

Reconoció que la población no está muy informada de las enormes bondades que conllevan los productos como la miel, el propóleo, la jalea real e incluso el veneno de estos insectos, que solucionan en las personas problemas de salud.

En ese sentido dijo que el veneno es una sustancia utilizada para la apiterapia, que consiste en inyectar una cantidad controlada de veneno en personas que padecen problemas de salud como artritis, esclerosis múltiple y migraña, aunque precisó que el veneno no puede aplicarse en la población hipoalérgica a los piquetes de abeja y sólo mediante una prueba se puede determinar si el cuerpo lo rechaza o lo acepta.

Para extraer el veneno, los apicultores utilizan tecnología a base de energía eléctrica en las celdas de las colmenas, que funciona al momento en que las abejas pasan y reciben un ligero voltaje que les ocasiona una sensación que a su vez las obliga a expulsar de su aguijón esa secreción venenosa que cae en un recipiente cristalino.

El veneno de abeja tiene un costo muy elevado y tal vez por ende es poco utilizado, a pesar del alto beneficio que repercute en personas enfermas, pues tan sólo quienes padecen artritis pueden comenzar a ver resultados en ocho días de iniciado el tratamiento.

Por otro lado, explicó que la miel producida en las colmenas, a diferencia de la azúcar que no tiene nutrientes y sólo ocasiona problemas de diabetes y obesidad, es un endulzante que contiene vitamina A, C y D que ayuda para el fortalecimiento de los huesos, vías respiratorias y la piel, además que es un antibiótico que ayuda para enfrentar infecciones respiratorias.

El propietario del negocio apícola “El Rayo” ubicado en la calle Perú de la colonia CTM, manifestó que la jalea real es otro de los productos creados por estos insectos que trabajan de manera organizada y eficiente, tal vez el producto más benéfico por contener en pequeñas porciones alta cantidad de valores de más de 50 propiedades de acción.

La jalea real es producida por las abejas jóvenes y la segregan de sus cabezas para almacenarla durante dos o tres días en celdas, a fin de alimentar a su reina, no obstante ya existe de consumo humano para mejorar la oxigenación cerebral, regular los trastornos digestivos, regular la actividad hormonal como herramienta eficaz en el tratamiento de trastornos menstruales, menopausia y bochornos y una importante de otros beneficios contra incontinencia urinaria, acelera significativamente la regeneración de los huesos heridos y más.

El también excatedrático del CBTa 90, ingeniero agrónomo de profesión, destacó que la jalea real contiene prácticamente toda la gama de nutrientes que el ser humano necesita, que ayuda a darle energía y salud.

También el polen es otro producto que las abejas logran en la polinización de actividades productivas como el algodón, la manzana y otros cultivos. Rocha Vega dijo que el polen es una fuente de proteína mejor que la carne y los lácteos porque es procedente de un producto vegetal, además tiene antibióticos como la miel misma y la vitamina “B” que ayuda al cerebro a tener mejor memoria.

Estudios realizados en Cuba establecieron que el propóleo puede ser utilizado por el ser humano, al diluirse en alcohol y tomarse para inhibir bacterias, hongos y demás.

Los factores climáticos también influyen para lograr una abundante presencia de abejas y debido a que Cuauhtémoc está en una zona con escasez de lluvias, temperaturas que tienden más a ser frías, demasiada altitud, existe poca presencia de abejas que aun así logran la producción que cumple con la demanda del mercado local y regional.

No obstante indicó que la polinización es otra actividad que se aprovecha de las abejas, pues en esta temporada, los productores manzaneros optan por rentarles las colmenas a un precio de 900 pesos por semana, durante prácticamente 20 días de actividad.

Como negocio, la apicultura es redituable siempre y cuando sea bien administrada, pero aseguró que el motivo principal que lo ha llevado a hacer de este el modus vivendi de su familia, es el saber que las abejas tienen una organización muy admirable y verlas actuar sirve como terapia extraordinaria.

El hombre que también es el actual líder del producto apícola del estrado, refirió que en la entidad existen 250 productores distribuidos en diez asociaciones regionales, quienes se han consolidado en esta actividad gracias a que han sabido llevar la actividad, ya que han aprendido a capacitarse para vender los productos básicos y darle el valor agregado con otros más como champús, cremas faciales y demás productos necesarios para los humanos.

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