Urgen al Ejecutivo Federal remitir al Senado el Convenio 129 de la OIT sobre inspección del trabajo agrícola

BOLETÍN DE PRENSA SENADO DE LA REPÚBLICA.

Se reactivará la actividad agrícola del país y el crecimiento nacional.

A la Comisión de Trabajo y Previsión Social fue turnado el punto de acuerdo que propuso el senador Víctor Manuel Castro Cosío, para que el Ejecutivo Federal remita al Senado el Convenio 129, sobre la inspección del trabajo en agricultura, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El resolutivo también exhorta al Ejecutivo, con las facultades que la Constitución le confiere, a retomar el proceso deliberativo correspondiente a la ratificación del Convenio 129.

Desde la Tribuna, el senador por el Grupo Parlamentario de Morena aseguró que se debe incentivar la actividad agrícola en el país, pues es importante para el crecimiento económico nacional, sin perder de vista  el factor humano. No podemos permitirnos el crecer en este rubro a costa de los trabajadores del campo, argumentó.

Sostuvo que el campo ha estado abandonado y que no se han presentado políticas públicas para reactivarlo, aunado a esto dijo, los trabajadores han sido olvidados y sufren el atropello de sus patrones, empresa y de los comerciantes provechosos que pretenden pagarles sus productos en una tercera parte de lo que posteriormente los venderán en el mercado.

Exigió implementar acciones que ayuden a regular y velar por los intereses de los trabajadores del campo, como las que obran en el Convenio 129 de la OIT. Agregó que de acuerdo con la Encuesta Nacional Agropecuaria realizada por el INEGI en el 2017, hay 11.8 millones de puestos de trabajo de jornal por contrato, de los que solo 12.8 por ciento se encuentran ocupados por mujeres, de las cuales solo tres de cada diez reciben una remuneración.

El promedio de salario del jornalero es de 167.70 pesos por 7.2 horas de trabajo de alta intensidad y  cada contrato es de aproximadamente 25 días, abundó.

Entre los principales acuerdos establecidos en el Convenio, el senador Castro Cosío destacó la competencia de la autoridad para delimitar previa consulta, la línea de demarcación entre la agricultura, la industria y el comercio, en forma tal que ninguna empresa agrícola quede al margen del Sistema Nacional de Inspección del Trabajo.

Así como las disposiciones legales relativas a las condiciones de trabajo y a la protección de los trabajadores en el ejercicio de su profesión, proporcionar información técnica y asesorar a los empleadores y a los trabajadores sobre la manera más efectiva de cumplir las disposiciones legales, y la presentación de un informe anual, entre otras.

GACETA DEL SENADO

Proposición del Senador Víctor Manuel Castro Cosío, del Grupo Parlamentario del Partido Morena, con punto de acuerdo que exhorta al titular del Ejecutivo Federal a remitir a esta Soberanía el Convenio 129 sobre la Inspección del Trabajo de la Organización Internacional del Trabajo.

SE TURNÓ A LA COMISIÓN DE TRABAJO Y PREVISIÓN SOCIAL.


HONORABLE ASAMBLEA:

El suscrito, Senador Víctor Manuel Castro Cosío, integrante del Grupo Parlamentario de MORENA, a la LXIV Legislatura del Senado de la República del H. Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 8º numeral 1 Fracción II y 276 numeral 1 Fracción I del Reglamento del Senado, me permito proponer a esta Soberanía, la siguiente:

PROPOSICIÓN CON PUNTO DE ACUERDO, POR LA QUE SE EXHORTA AL TITULAR DEL EJECUTIVO FEDERAL A REMITIR A ESTA SOBERANÍA EL INSTRUMENTO CATALOGADO COMO PRIORITARIO DE GOBERNANZA DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO, EL CONVENIO 129 SOBRE LA INSPECCIÓN DEL TRABAJO (AGRICULTURA).

CONSIDERACIONES

Siendo la agricultura la actividad base de los pueblos mesoamericanos y el pilar de esta gran nación, resulta un punto fundamental en el desarrollo de nuestro país tomar este tema como uno de los puntos más importantes en el hacer legislativo.

En cifras nacionales hasta el 2015 el 13% del territorio nacional estaba destinado a la agricultura de los 200 productos que cultivamos en este país, siendo el tercer lugar en América Latina en producción de alimentos y el décimo a nivel mundial, a pesar de esto es la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación la que nos dice que de 1961 a 2015 solo han crecido en un 8.53% estas tierras de cultivo.

Incentivar la actividad agrícola en el país es un punto importante para el crecimiento económico nacional, por lo que no sólo debemos velar porque este porcentaje no baje si no que se incremente, pero al mismo tiempo que buscamos un desarrollo económico, tenemos la responsabilidad de no perder de vista el factor humano; no podemos permitirnos el crecer en este rubro a costa de los trabajadores del campo.

De acuerdo con la Encuesta Nacional Agropecuaria realizada por el INEGI en el 2017, hay 11.8 millones de puestos de trabajo de jornal por contrato, de estos puestos solo el 12.8% de ellos se encuentran ocupados por mujeres de las cuales solo 3 de cada 10 reciben una remuneración por este trabajo.

Las condiciones del trabajador campesino tienen que ser mejoradas, cuando consultamos las cifras observamos que el promedio de salario del jornalero es de $167.70 por 7.2 horas de trabajo de alta intensidad y que cada contrato es de aproximadamente 25 días.

Conscientes del deterioro del campo en las últimas décadas y armónicamente con las propuestas del Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador en su proyecto para reactivar el campo mexicano, es la necesidad de ratificar los Instrumentos Internacionales que nutran la legislación nacional en materia de empleos agrícolas como lo es el Convenio 129, suscrito en la Conferencia General de la Organización Internacional de Trabajo convocada por el Consejo de Administración de la Oficina Internacional de Trabajo, en Ginebra el 4 de Junio de 1969, mismo del cual somos suscriptores sin embargo la ratificación está pendiente.

Entre los principales acuerdos establecidos en el Convenio destacan:

  • La competencia de la autoridad para delimitar previa consulta, la línea de demarcación entre la agricultura, la industria y el comercio, en forma tal que ninguna empresa agrícola quede al margen del Sistema Nacional de Inspección del Trabajo.
  • La resolución de dudas con respecto a la aplicación del convenio, por la autoridad competente y las disposiciones legales.
  • Todos los Estados miembro de la OIT y signatarios del convenio, deberán mantener un Sistema de Inspección del Trabajo en la Agricultura.
  • Las disposiciones legales relativas a las condiciones de trabajo y a la protección de los trabajadores en el ejercicio de su profesión.
  • El proporcionar información técnica y asesorar a los empleadores y a los trabajadores sobre la manera más efectiva de cumplir las disposiciones legales.
  • El personal de la Inspección del trabajo y la paridad de género para la elección de los mismos.
  • Los requerimientos y medios para llevar a cabo el trabajo de inspección.
  • Procedimientos y sanciones para las partes y/o autoridades.
  • Un informe anual que contenga:

(a) legislación pertinente de las funciones de la inspección del trabajo en la agricultura;
(b) personal del servicio de inspección del trabajo en la agricultura;
(c) estadísticas de las empresas agrícolas sujetas a inspección y número de personas que trabajen en ellas;
(d) estadísticas de las visitas de inspección;
(e) estadísticas de las infracciones cometidas y de las sanciones impuestas;
(f) estadísticas de los accidentes del trabajo y de sus causas;
(g) estadísticas de las enfermedades profesionales y de sus causas.

Compañeras y compañeros:

Hablar del campo mexicano, no solo es hacer hincapié en el abandono que ha sufrido al paso del tiempo y la falta de políticas públicas para reactivarlo, también es señalar el papel que desempeñan los trabajadores y el atropello que sufren día a día por sus patrones, empresa, los comerciantes provechosos que pretenden pagarles sus productos en una tercera parte de lo que posteriormente los venderán en el mercado y el crimen organizado.

Por ello, es necesario implementar acciones que ayuden a regular y velar por los intereses de los trabajadores del campo, implementando acciones de vigilancia y supervisión como las que obran en el convenio por el que hoy estoy abogando.

Por lo anteriormente expuesto me permito proponer el siguiente:

Punto de Acuerdo

PRIMERO: La Honorable Cámara de Senadores, exhorta respetuosamente al titular del Ejecutivo Federal a remitir a esta soberanía el Convenio 129 sobre la inspección del trabajo (agricultura), de la Organización Internacional del Trabajo.

SEGUNDO: Se exhorta al Senado de la Republica, con las Facultades que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos le confiere, para retomar el proceso deliberativo correspondiente a la ratificación del Convenio referido a la inspección del empleo, (agricultura).

Dado en el salón de sesiones del Senado de la República a los trece días del mes de septiembre de 2018

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