El debilitamiento económico estimuló la demanda de proteína animal de bajo costo

De acuerdo con un balance estadístico nacional pecuario, elaborado por el Grupo Consultor de Mercados Agropecuarios (GCMA), el debilitamiento en la economía mexicana, estimuló la demanda de proteínas de bajo costo al consumidor.

El análisis reporta los alcances al cierre del 2020, donde las exportaciones alcanzaron niveles récord con 302 mil toneladas, 11.4 por ciento por encima de 2019.

El incremento de 2.6 por ciento en la producción de carne, pudo sustituir importaciones en 13.9 por ciento a la vez que impulsó las ventas al exterior; los precios de carne para exportación se elevaron en 12.1 por ciento impulsados por el tipo de cambio, mientras que en el mercado interno los precios disminuyeron 2.8 por ciento.

En lo referente a la industria aprovechó la oportunidad de demanda del mercado internacional, elevando exportaciones a un récord de 276 mil toneladas, 49 por ciento más que en el 2019; la producción registró un crecimiento de 3.1 por ciento al finalizar el año pasado, esto permitió incrementar exportaciones y sustituir importaciones en 3.9 por ciento.

Pese al incremento en la producción, el consumo aparente de carne de cerdo disminuyó en 3.4 por ciento, lo cual podría ser el reflejo de la golpeada economía nacional.

Ahora, el incremento de 2.9 por ciento en la producción nacional, permitió sustituir importaciones en la misma proporción; los precios al productor fueron más altos que en el 2019, el pollo vivo en granja se incrementó en 8.3 por ciento, mientras que el precio de importación bajó en 5.3 por ciento; pese a la baja en la importación aparente de esta proteína, subió 1.8 por ciento, su precio accesible lo hizo la preferencia del consumidor.

Por lo que se refiere al incremento en 19.7 por ciento en el precio, impactó con una disminución de 16 por ciento en el volumen importado; a pesar de que la producción registró un incremento de 2.3 por ciento respecto al 2019, lo cual fue propiciado por la baja en las importaciones; los esfuerzos de la industria por incrementar la producción no han sido suficientes ya que el país mantiene una dependencia de 18 por ciento de las necesidades totales.

Finalmente el precio accesible al consumidor lo convierte en el producto más democrático, aumentando su consumo en 2.1 por ciento, mientras que la producción subió 2.6 por ciento; en este sentido, los productores se vieron favorecidos con un incremento de hasta 30 por ciento en el precio de esta proteína, por su parte el producto importado subió en 11.1 por ciento; la alta demanda del producto en el mercado interno elevó las importaciones en 85.2 por ciento con un monto total de 50 mil toneladas.

Fuente: Inforural

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