Experimentan con riego en cultivos de garbanzo

Ensenada, B. C.- Para evaluar las estrategias de irrigación deficitaria y agricultura de precisión en cultivos de garbanzo, José Denis Osuna Amador, estudiante del doctorado en Ciencias de la Vida del Cicese, utiliza métodos ecofisiológicos y percepción remota cercana al suelo para disminuir los requerimientos de riego, lo que permitiría incrementar la eficiencia de uso de agua en este cultivo.

Osuna Amador, quien además pertenece al Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas, Forestales y Pecuarias (Inifap) en Baja California Sur, explicó que en esa entidad se siembran cada año 4 mil 250 hectáreas, en promedio, de esta leguminosa, en la que participan 250 productores, quienes utilizan un volumen cercano a los 17 millones de metros cúbicos de agua; una producción estimada en 130 millones de pesos.

Explicó que, además de generar tecnología y estrategias de riego que permitan mejorar el uso del agua y aumentar la productividad, su propuesta de investigación se deriva del interés por contribuir al reto global de producir alimentos para una población creciente, bajo un contexto de baja disponibilidad de agua.

“La investigación se desarrolla en Baja California Sur y considera la evaluación de dos estrategias de riego denominadas Riego Deficitario (RD) e Irrigación con Secado Parcial de Zona Radicular (Ispzr), que no han sido evaluadas como tal en este cultivo”, indicó.

Estrés hídrico

La estrategia RD consiste en reducir la aplicación de agua de riego en ciertas fases de desarrollo de las plantas (etapas fenológicas) muy específicas; con ello se busca determinar qué etapa y qué nivel de restricción de agua es posible utilizar, sin menoscabo de la producción y calidad del grano.

Mientras que en la estrategia Ispzr se crean simultáneamente zonas secas y húmedas en la zona radicular del cultivo (la capa de suelo que contiene raíces de las plantas que se están cultivando), lo que provoca una condición de estrés hídrico en las plantas y, en consecuencia, la producción de una hormona vegetal llamada ácido abscísico.

“La estrategia Ispzr se basa en un sistema de señales contradictorias entre los estomas (unos pequeños orificios localizados en la superficie de las hojas que permiten ‘comunicar’ el interior de las plantas con el exterior; es decir, la salida de oxígeno y vapor de agua, así como la entrada de dióxido de carbono) y la raíz de la planta; este diferendo induce una mejor movilización (translocación) de recursos (moléculas orgánicas y iones) a lo largo de la planta hacia las estructuras reproductivas (flores y frutos), lo que puede generar un ahorro de agua y mejor calidad de la cosecha”, expuso.

El investigaor añadió que la evaluación de ambas estrategias de irrigación considera la medición de variables de rendimiento y calidad de grano, cantidad de masa seca de las plantas, productividad por unidad de volumen de agua y el seguimiento del cultivo en cada estrategia a través de fotogrametría aérea.

Respecto a los resultados del proyecto, Osuna Amador informó que en 2020 se evaluó un primer ensayo relacionado a la estrategia RD y se encuentra en proceso el segundo año de evaluación; además se tiene programado evaluar la estrategia Ispzr en el ciclo 2021-2022.

“En lo que respecta a fotogrametría, los índices de vegetación calculados a partir de imágenes multiespectrales resultaron de gran utilidad al detectar valores menores en el vigor de la planta y en su verdor asociados a tratamientos con mayor restricción del riego; las imágenes térmicas también reflejaron incrementos en la temperatura del dosel de plantas con déficit hídrico, encontrando valores de 0.6 °C más en plantas sometidas a una deficiencia en su irrigación hasta en 50 por ciento de sus necesidades hídricas con base en la ETo y con respecto a las plantas mejor irrigadas”, señaló.

Por último, comentó que de manera complementaria se ha buscado difundir los avances con productores agrícolas de Baja California Sur, complementando las acciones con la demostración del uso de drones y cámaras multiespectrales e infrarrojas como herramientas útiles y necesarias en el seguimiento cultivos bajo el enfoque de la agricultura de precisión.

Fuente: EL VIGÍA.

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