Agoniza flor de muerto: lluvias y COVID-19 afectaron la producción de cempasúchil

ARTURO MOLINA. LA VOZ DE MICHOACÁN.

Productores señalan que la planta se ha visto afectada en 90% en comparación con otros años; en la comunidad El Colegio, principal productora, bajó en 70%.

COPÁNDARO, Michoacán. “Sin flor de cempasúchil no hay Noche de Muertos”, emplazaron productores de flor del norte de Michoacán luego de advertir las que los campos de las icónicas plantas fueron diezmados por la intensa temporada de lluvias que se registró durante este 2021.

Foto: Sam Herrera Jr.

En la comunidad de El Colegio, principal comunidad productora de las flores que adornan cada año las tumbas, la producción de cempasúchil cayó en más del 70 por ciento respecto al año pasado y hasta en un 90 por ciento respecto a los periodos previos a la pandemia.

Los hermanos Raymundo y Leonel Calderón advirtieron que el impacto para las familias será el peor de la historia reciente por la falta de producción e incluso, los daños que generaron las lluvias a las verduras de temporada; “Hasta las hortalizas están muy dañada, el agua no deja. No deja ni preparar la tierra y el gobierno ni se para, el municipio dice que van entrando”, manifestaron.

Foto: Sam Herrera Jr.

En la comunidad de El Colegio el ambiente es de incertidumbre, decepción y preocupación respecto al futuro. En muchos casos, se perdió por completo la inversión de recursos familiares en los campos de las flores, por lo que tendrán que sortear un año completo sin los ingresos de la actividad más importante.

Cada parcela de menos de una hectárea, puede llegar a costar más de 10 mil pesos, por lo que reconocieron que el riesgo económico para este año sigue siendo potencialmente elevado aun cuando existe la posibilidad del incremento de los precios como una manera de solventar las perdidas.

En muchos de los casos, el cempasúchil no supera los 30 centímetros de altura y las pocas flores que abrieron de los bulbos, también se encuentran expuestas a que las condiciones climáticas las mate antes de que lleguen los jornaleros al corte.

Foto: Sam Herrera Jr.

A pocos kilómetros de distancia, en el municipio de Copándaro, la situación no es diferente. Si bien los suelos permitieron una mejor adaptación a las flores por la condición extrema del clima, la mayoría de los campos perdieron hasta un 50 por ciento de la producción de planta respecto al año pasado.

Dante Rodríguez, productor de flor de dicha municipalidad reconoció que, si las lluvias se mantienen, habrá una pérdida mayor por la imposibilidad de la planta a seguirse desarrollando por el exceso de humedad.

“Este año sobró la lluvia, y lo poquito que se está dando es esto. Cayó hasta en un 50 o 60 por ciento. Este año está bien complicado. El año pasado hubo mucha producción y se abarató. A todas las plantas les afecto por igual y lo malo es que no se puede ni siquiera entrar a trabajar. En Tarímbaro está peor que aquí porque allá se queda estancada el agua.  El corte lo tenemos para el 28 de octubre y lo que nos da un poquito de esperanza es que se van a abrir los panteones”, precisó.

Foto: Sam Herrera Jr.

“Llovió sobre mojado”; aunado a las condiciones económicas, las bajas ventas y el impacto del COVID en la población del norte del estado, los productores reconocieron que lo anterior dejará perdidas económicas relevantes a largo y corto plazo.

Hasta el momento, las dependencias de agriculturas estatales y federales, no han emitido algún posicionamiento respecto a la pérdida económica en el campo michoacano por las flores de muerto. Michoacana se ubica en el segundo lugar a nivel nacional en la producción del cempasúchil, solo por debajo del Estado de México.

El precio se mantiene en incertidumbre. Si bien la oferta de la flor se ha caído, la demanda también ha mermado, en tanto que reconocen que la misma situación impulsaría a que la flor as distintas variedades de flores, requieren de al menos cinco meses de trabajo para poder estar listas para la noche de gala, en la cual serán utilizadas como elemento central, colorido y espiritual de miles de tumbas de todo el estado.

Foto: Sam Herrera Jr.

El municipio de Tarímbaro, en la comunidad del Colegio, se puede encontrar enormes extensiones de tierra que pintan de diversos colores los campos del municipio; el rojo de la Pata de León, el amarillo del Cempasúchil, el blanco de la Nube.

Desde el 2017, los productores de esta región manifestaron a esta casa editorial los problemas económicos en cuantos precios de venta, aumento en los costos de producción e incluso, los altos costos de reventa que aprovechaban comerciantes en la ciudad de Morelia, lo que se advirtió como una crisis en la producción de la emblemática planta.

Desde muy temprano, y pese a las bajas temperaturas, cientos de agricultores salen a trabajar a los campos, con el objetivo de mantener en buenas condiciones los botones de los cuales comienzan a brotar las primeras flores.

Foto: Sam Herrera Jr.

Cabe destacar que las flores de cempasúchil, y las flores ornamentales de altares de día de muertos, sólo florecen después de la época de lluvias.

Por esta razón se ha convertido, junto con las calaveritas de azúcar y el pan de muerto, en uno de los íconos de las fiestas de muertos. Conocida sobre todo por ser uno de los adornos más populares en las tumbas y ofrendas de Día de Muertos, la que es conocida mundialmente como «flor de veinte pétalos» es y seguirá siendo, la imagen central de los festejos fúnebres de noviembre. fuera incluso más cara que en otros años al menos en la ciudad de Morelia.

 

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