CARGANDO

Escribe para buscar

Noticias

Agro libra fricciones: apertura quedaría sin cambios

Compartir
ROBERTO MORALES. EL ECONOMISTA.
Productores mexicanos dejaron entrever que la negociación de este ramo será relativamente rápida.
Raúl Urtiaga, coordinador general de asuntos internacionales de la Sagarpa. Foto: Especial

Washington, DC. La apertura actual del sector agropecuario en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre México y Estados Unidos quedaría sin cambios en la modernización del mismo, según acuerdos preliminares entre los gobiernos.

“En el sector agroalimentario no tenemos mayores fricciones, ni mayores problemas por ahora”, dijo Raúl Urtiaga, coordinador general de Asuntos Internacionales y encargado de la negociación del TLCAN de la Secretaría de Agricultura.

En el marco del TLCAN, los Estados Unidos y México liberalizaron el comercio de todos los productos agrícolas. Los aranceles y las restricciones cuantitativas se eliminaron totalmente el 1 de enero del 2008, incluso para los productos sensibles como el maíz, los frijoles y la leche en polvo.

La Secretaría de Economía y la Representación Comercial de Estados Unidos convinieron no incrementar los aranceles a ningún producto agropecuario, al tiempo que los bienes primarios no tienen, por obviedad, reglas de origen.

“En el horizonte de esta negociación no hay, por ahora, temas en donde vaya a haber problemas para el acceso de nuestros productos, y quiero señalar aquí no solamente el acceso de México con los mercados de sus dos socios comerciales, sino también el acceso de los productos tanto de Canadá como de Estados Unidos hacia México”, abundó Urtiaga.

Como resultado, en los últimos 23 años, el comercio agrícola de Estados Unidos con México se ha multiplicado por seis, superando los 42,000 millones de dólares en el 2016. México es el tercer destino de los productos agrícolas de Estados Unidos y su segunda fuente de importaciones.

Bosco de la Vega, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), dijo que la región de América del Norte es complementaria y dejó entrever que la negociación del sector agropecuario será relativamente rápida.

En la víspera, Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos, dijo que promoverá el comercio agrícola basado en la ciencia, en relación con las medidas sanitarias y fitosanitarias, que en general han restringido en cierta medida el intercambio de bienes en este sector.

“Es obvio que, en toda negociación comercial, siempre van a surgir algunas sensibilidades y veremos cómo vamos ir acomodando las piezas durante el proceso”, acotó Urtiaga.

La liberalización comercial también ha promovido una especialización del tipo de productos agrícolas comercializados entre México y Estados Unidos, aprovechando la complementariedad del clima regional y la geografía. Las exportaciones estadounidenses se concentran en granos, carne y oleaginosas, representando más de 50% de las exportaciones agrícolas a México. En comparación, casi 50% de las exportaciones agrícolas mexicanas a Estados Unidos son frutas y verduras.

El crecimiento del comercio de productos agrícolas también ha fortalecido las cadenas productivas regionales. Entre los ejemplos más relevantes se encuentran granos-carne, azúcar-confitería, malta-cerveza, limón-pectina y productos frescos-alimentos enlatados.

Algunos analistas consultados expusieron que la apertura agropecuaria del TLCAN propició grandes ganadores y grandes perdedores en Estados Unidos y Canadá, por lo que abrir este sector en la renegociación del TLCAN podría generar complejidades.

Canadá mantuvo restricciones en el TLCAN original a los lácteos, aves de corral y huevos, una situación que Estados Unidos intenta revertir en esta ocasión.