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Cempasúchil, la triste historia de la flor de muertos

En torno al cempasúchil hay varias leyendas, una de las más famosas es de origen tlaxcalteca.

Cempasúchil significa flor de 20 pétalos. Esta flor es uno de los elementos fundamentales del altar de Día de Muertos.

La tradición señala que las flores de cempasúchil sirven de guía a las ánimas en este mundo con el color de sus pétalos y su olor.

Desde la época prehispánica, el cempasúchil ha sido considerada como una flor ceremonial. Restos de esta flor han sido encontrados en los sahumerios que los mexicas usaron en Templo Mayor; la diosa Coyolxauhqui fue representada con flores de cempasúchil en su tocado, como un símbolo de la muerte.

Fray Bernardino de Sahagún detalla en la Historia general de las cosas de la Nueva España sobre la llamada flor de muerto, su uso ceremonial en los festejos de los mexicas.

En torno al cempasúchil hay varias leyendas, una de las más famosas es de origen tlaxcalteca.

La leyenda sobre el cempasúchil cuenta que en un valle vivía una bella mujer llamada Xóchitl. Su belleza era tal que Tonatiuh, dios del Sol, quedó enamorado de la joven.

Día a día, el dios Sol recorría su camino y pasaba por la casa de la joven, donde ella peinaba su larga cabellera.

Tonatiuh decidió adquirir forma humana para acercarse a su amada.

El dios se cubrió con ropa y un sombrero, se acercó a la joven y la invitó a ver juntos el atardecer.

Xóchitl se enamoró del dios con forma humana. Y juntos pasaron 20 atardeceres llenos de felicidad, aunque a los enamorados les partía el corazón tener que despedirse al amanecer.

Movida por la curiosidad, Xóchitl quiso saber el origen de su amado, así que una noche, después de despedirse de él, lo siguió.

Cuando el dios Sol llegó a una colina, se despojó de sus ropajes y emergió con todo su brillo. El resplandor de Tonatiuh cegó a Xóchitl, quien huyó asustada y sin rumbo. Al no poder ver, tropezó y cayó a un barranco, donde perdió la vida.

Tonatiuh descubrió el cuerpo de su amada, y con dolor lo acarició con sus rayos. La tristeza del dios provocó que derramara una lágrima, la cual al tocar el cuerpo de Xóchitl la transformó en una hermosa flor de pétalos amarillos y anaranjados, de color intenso. La flor la conocemos como cempasúchil.

En México, hay una producción anual de cempasúchil que supera las nueve mil toneladas, con un valor de producción de más de 89 millones de pesos. Puebla es el principal productor de este ícono mexicano.

Cempasúchil tradición que nunca muere

FOTO: PIXABAY.

Pese al sismo del 19 de septiembre y las fuertes lluvias que azotaron el año pasado al sur de la Ciudad de México, los productores de cempasúchil se muestran optimistas de obtener “mejores ventas” conforme llegue la celebración de Día de Muertos.

Las ventas de “la flor de muertos” podrían alcanzar hasta 17 millones de pesos, monto siete millones mayor a lo registrado durante 2017, estimó Sergio Martínez Chavarría, delegado capitalino de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

Lo anterior indica que la actual producción rebasará el millón 170 mil plantas sembradas en nueve hectáreas y los 19 mil 50 flores (manojos) cosechados en 19 hectáreas en Xochimilco y Tláhuac, según datos de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec).

El incremento de la flor de 20 pétalos, como también es conocida al derivar de las palabras -cempoal y xóchitl- en lengua náhuatl, obedece a que este año se sembraron 12 hectáreas en Xochimilco y 21 en Tláhuac, dos de las principales localidades con esta vocación.

Esto porque se repartieron más de 96 mil kilogramos de plástico de invernadero a los productores afectados en el temblor de magnitud 7.1 y que sacudió a la capital mexicana hace 13 meses, aunado a las inundaciones ocurridas al sur.

“(La cantidad de hule es similar a colocarlo) a lo largo la carretera México-Pachuca, que son unos 87 kilómetros”, argumentó el también presidente nacional del Sistema Producto Ornamentales.

Soló el precio de la maceta pasó de 9.00 pesos a 11.50 pesos y el manojo de flores subió de 50 pesos a 53 pesos. “Así que este año la venta será mucho mejor que el año pasado”, reiteró.

DE LA TIERRA AL ALTAR

FOTO: NOTIMEX.

La flor de cempasúchil o cempoalxóchitl se utilizaba desde la época prehispánica y era para adornar las ofrendas, altares y entierros dedicados a sus muertos.

También es colocada para marcar de manera simbólica el camino de los muertos hasta las ofrendas en las celebraciones mexicanas, del 1 y 2 de noviembre, toda vez que el aroma de sus pétalos posibilita y dirige su llegada del más allá.

La flor puede encontrarse en colores amarillo y naranja, con una altura de entre 60 centímetros y un metro; y se siembra durante julio y su cosecha es realizada al finalizar la temporada de lluvias.

Así lo contó la señora Santa Mendoza Mendoza, originaria del pueblo Magdalena Petlacalco, localizado en la zona alta de la alcaldía de Tlalpan, y quien lleva al menos 34 años dedica al cultivo de las flores de cempasúchil y alelí.

Hoy tiene 57 años de edad y el tiempo destinado al cultivo de flores y plantas ornamentales es el mismo que ha compartido con su compañera de vida, don Magdaleno Ortiz Contreras, aunque desde muy pequeña ha labrado la tierra.

“Desde que tengo uso de razón, mis abuelos se dedicaban a eso y después me junté con mi esposo (…) que sembraba todo ese tipo de flor. Yo lo hice, como ahora mis nietos que les gusta andar en el campo para sembrar”, comentó.

Aunque Xochimilco y Tláhuac son las alcaldías con alto producción de cempasúchil y cuentan con cerca de 500 productores, Tlalpan no fue la excepción porque también tuvo un “buen año” debido al abundante temporal de lluvia.

OLOR A TRADICIÓN

FOTO: NOTIMEX.

La distribución y venta del producto tradicional es llevado a los mercados de Cuemanco, Madre Selva, San Luis Tlaxialtemalco, el Palacio de la Flor, la Central de Abastos, comercios locales y sobre ruedas de la capital mexicana.

Estas actividades generan más de mil 500 empleos directos y dos mil indirectos, de acuerdo con estimaciones de la Sederec.

Datos de la Sagarpa muestran que Puebla es el principal productor de la flor de muertos, al destinar en 2017 más de mil 300 hectáreas a la siembra de más de 11 mil 500 toneladas.

Otras entidades son Baja California, Durango, Guerrero, Hidalgo, Morelos, Oaxaca, San Luis Potosí y Tlaxcala que, en conjunto, produjeron poco más 15 mil 30 toneladas el año pasado.

El cempasúchil es también utilizado para repeler ciertos gusanos que atacan al tomate, como tratamiento para cólicos y parásitos intestinales y pigmento natural.