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Panorama Agroalimentario de la Carne de Bovino 2019

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DIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y EVALUACIÓN ECONÓMICA Y SECTORIAL FIRA.

La producción mundial de carne de bovino tuvo un crecimiento moderado durante la última década, a una tasa promedio anual de 0.6 por ciento. De acuerdo con datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), se estima que al cierre de 2019 la producción se ubique en 61.3 millones de toneladas, lo significaría un decremento anual de 1.9 por ciento. Para el 2020, se proyecta una recuperación en la producción de 0.9 por ciento, como resultado de una recuperación moderada del hato ganadero para la producción de carne.

Con relación al consumo mundial, éste se ubicó en 60.6 millones de toneladas en 2018. Se estima que al cierre de 2019 podría registrarse un decremento en la demanda, de 1.7 por ciento. Para el 2020, se proyecta un consumo global de 60.0 millones de toneladas, es decir, un crecimiento anual de 0.8 por ciento. La disponibilidad de otros tipos de carne a precios más accesibles, sobre todo de pollo y de cerdo, ha influido en el moderado crecimiento que se registra en el consumo de este cárnico.

De acuerdo con datos de la OCDE y la FAO, el precio también ha influido para que el consumo per cápita de carne de bovino haya disminuido frente a otros tipos de carne; mientras que en 2008 era de 6.8 kg, en 2018 se ubicó en 6.4 kg.

Luego de la reducción que experimentó el inventario ganadero mundial en 2015, lo que impulsó el precio al mayoreo de la carne de bovino en Estados Unidos a niveles máximos históricos, durante los últimos tres años el precio se ha mantenido en niveles relativamente estables.

En México, la producción de carne de bovino ha crecido de manera sostenida durante la última década, a una tasa promedio anual de 1.7 por ciento. En 2018 se ubicó en un máximo histórico de 1.98 millones de toneladas de carne en canal. Se estima que en 2019 la producción nacional se incremente 2.4 por ciento, con lo cual podría ubicarse en 2.03 millones de toneladas, mientras que se proyecta que en 2020 crezca 1.9 por ciento.

El consumo nacional de carne de bovino disminuyó a tasa promedio anual de 0.8 por ciento en la última década, al ubicarse en 1.87 millones de toneladas en 2018. Se prevé que en 2019 ascienda a 1.9 millones de toneladas, lo que significaría un incremento anual de 0.4 por ciento, y que en 2020 se incremente 0.5 por ciento. El consumo per cápita de carne de res en México disminuyó entre 2008 y 2018, al pasar de 10.9 a 8.8 kilogramos anuales.

Desde 2015, México registra saldo superavitario en la balanza comercial de carne de bovino, que históricamente había sido deficitaria. En 2018, se reportaron exportaciones netas por 79 mil toneladas, el volumen más alto en los últimos cinco años, con un incremento anual de 25.3 por ciento. De acuerdo con las estimaciones del USDA, el saldo superavitario en la balanza comercial podría incrementarse 38.9 por ciento en 2019.

Los precios de la carne de res en México, tanto al productor como al mayoreo y consumidor, registran una ligera tendencia al alza durante los últimos tres años, hasta alcanzar niveles máximos históricos a mediados de 2019, aunque con mínimas variaciones con respecto a las observadas durante 2013-2016.

2. Mercado internacional

2.1 Producción mundial

La producción mundial de carne de bovino creció a una tasa promedio anual de 0.6 por ciento durante la década reciente, al ubicarse en un máximo histórico de 62.48 millones de toneladas de carne en canal en 2018.

De acuerdo con el USDA, se estima que al cierre de 2019 la producción disminuya 1.9 por ciento en relación con el volumen producido el año previo. Para 2020, se proyecta que podría ubicarse en 61.8 millones de toneladas, lo que significaría un incremento anual de 0.9 por ciento.

La producción de carne de bovino está concentrada en cinco países, que contribuyen con 65.4 por ciento del total mundial. Estados Unidos participó con 19.6 por ciento del volumen total en 2018. Le siguen en importancia Brasil (15.8 por ciento), la Unión Europea (12.8 por ciento), China (10.3 por ciento) e India (6.8 por ciento). México se ubicó como el octavo productor y participó con 3.2 por ciento del total.

En Estados Unidos la producción en 2019 podría ubicarse en 12.3 millones de toneladas, volumen que representaría un incremento anual de 0.3 por ciento. El crecimiento en la producción en 2019 sería menor al que se registró en el año previo, cuando se incrementó 2.6 por ciento. Algunos factores que pueden explicar el menor ritmo de crecimiento son la baja producción de terneros durante 2018, así como un menor peso de las canales (1).

Durante 2018, el inventario ganadero en el principal productor se ubicó en 94.2 millones de cabezas, mismo que representó el 9.5 por ciento de inventario mundial. Se estima que al cierre del 2019 el inventario crezca 0.5 por ciento, para ubicarse en 94.7 millones de cabezas.

En Brasil, se espera que la producción crezca 3.1 por ciento en 2019, para ubicarse en un máximo histórico de 10.2 millones de toneladas. Algunos factores que explican el crecimiento de la ganadería bovina en Brasil son: exportaciones récord en 2018, las cuales superaron los 2.0 millones de toneladas; el incremento en la demanda interna; programas de gobierno orientados a mejorar la eficiencia de la ganadería bovina, tales como el mejoramiento genético, así como financiamientos a tasas subsidiadas para mejoramiento de pastizales y praderas, adquisición de semillas, entre otros (2).

Entre 2008 y 2018, la producción de carne de bovino registró tendencia positiva en India (4.7 por ciento promedio anual), Paquistán (2.6 por ciento) y México (1.7 por ciento). Por el contrario, algunos países han registrado cierta contracción en esta actividad, como la Unión Europea y Argentina, con tasas de decrecimiento durante la última década de 0.2 y 0.3 por ciento, respectivamente.

De acuerdo con las proyecciones de la OCDE y la FAO, se espera que entre 2018 y 2028, la producción mundial de carne de bovino crezca a una tasa promedio anual de 1.1 por ciento, es decir, a un ritmo mayor que durante la década previa (3).

El inventario ganadero mundial de bovinos se recuperó en 2018 por tercer año consecutivo. Sin embargo, se estima que al cierre de 2019 disminuya 0.9 por ciento, para ubicarse en 987 millones de cabezas. El USDA proyecta que en 2020 crezca 0.3 por ciento.

2.2 Consumo mundial

Entre 2008 y 2018, el consumo mundial de carne de bovino creció a una tasa promedio anual de 0.5 por ciento, cifra ligeramente inferior al dinamismo que mostró la producción en ese período.

El lento crecimiento del consumo de la carne de bovino puede atribuirse principalmente al precio, ya que el de esta proteína es el más elevado entre los principales cárnicos. En comparación con el precio de la carne de pollo, el de la carne de res puede ser hasta 2.5 veces mayor, por tal motivo, los consumidores finales optan por productos sustitutos con menor valor en el mercado.

El USDA estima que el consumo mundial durante 2019 se ubique en 59.5 millones de toneladas, lo que significaría un decremento anual de 1.8 por ciento. Para 2020 se proyecta un crecimiento de 0.8 por ciento.

Cinco países concentran 64 por ciento de la demanda mundial de carne de bovino. Estados Unidos es el principal consumidor; su demanda representa alrededor de 20 por ciento del total. En 2018, su consumo se ubicó en 12.2 millones de toneladas y se estima que en 2019 se incremente 0.5 por ciento. El consumo per cápita en ese país es el tercero más alto entre los principales países consumidores, con 26 kilogramos anuales.

La OCDE y la FAO proyectan que durante la próxima década el consumo mundial de carne de bovino crezca al mismo ritmo que la producción, con una tasa promedio anual de 1.1 por ciento, mayor al registrado durante la década previa (4).

El consumo en la Unión Europea en 2018 se situó en 8.02 millones de toneladas, por lo que el bloque de los 28 países es el segundo consumidor en importancia, con una participación de 13.2 por ciento del total mundial.

El USDA proyecta que el consumo de la Unión Europea en 2019 disminuya 1.5 por ciento, lo que podría estar relacionado con menor producción del cárnico en la región. Lo anterior, derivado a su vez de la disminución de su inventario ganadero, ocasionada por la baja rentabilidad de la actividad así como por la limitada disponibilidad de alimento para el ganado (5).

La escasa disponibilidad de forraje en la Unión Europea se relaciona con condiciones de sequía extrema en algunas zonas del norte de Europa, lo que a su vez propició un mayor nivel de sacrificio de ganado, factor que también influyó en la disminución del inventario ganadero (6).

En China, el tercer consumidor mundial, el consumo de carne de bovino en 2018 se ubicó en 7.9 millones de toneladas, es decir, 13.0 por ciento del consumo global. Se espera que en 2019 se incremente 16.7 por ciento. Algunos factores que han influido en el crecimiento de la demanda de carne de bovino en China son: el crecimiento económico, los episodios zoosanitarios relacionados con la Peste Porcina Africana, la urbanización, el crecimiento de la clase media, lo cual está ligado directamente con una mejora en sus ingresos y, por lo tanto, del nivel de vida y la adopción de una dieta cada vez más occidental (7).

En Brasil, el consumo se ubicó en 7.8 millones de toneladas en 2018. El USDA estima que en 2019 crezca 1.8 por ciento, para ubicarse en 8.0 millones de toneladas. Un crecimiento moderado en la economía de Brasil durante 2019, el cual se estima en 0.9 por ciento, así como una baja inflación, son factores que podrían alentar el consumo interno del cárnico (8).

Otro consumidor importante es Argentina, en 2018 su demanda representó 4.2 por ciento del total mundial. Su consumo en 2019 podría disminuir 7.9 por ciento, debido a que en los últimos años los consumidores argentinos han estado incorporando a su dieta otro tipo de proteína animal, como el pollo, el cerdo y los mariscos. Otros factores que podrían influir en la disminución en la demanda son la desaceleración económica y la inflación. Aun con esta reducción, se prevé que el consumo per cápita en ese país se mantenga como el más alto en el mundo, con una ingesta anual de alrededor de 40 kilogramos.

México es el séptimo consumidor mundial, su demanda anual se estima en 1.8 millones de toneladas, es decir, 3.1 por ciento del total.

Con respecto al consumo per cápita de carne de bovino en el mundo, éste se redujo entre 2008 y 2018, al pasar de 6.8 a 6.4 kilogramos al año, de acuerdo con datos de la OCDE y la FAO. Por el contrario, el consumo per cápita de cerdo y de pollo mostraron una tendencia positiva. Actualmente, el consumo per cápita de la carne de cerdo es 1.9 veces mayor que el de la carne de bovino, mientras que el de la carne de pollo es 2.2 veces mayor.

De acuerdo con estimaciones de la OCDE y la FAO, hacia 2028 el consumo per cápita mundial de carne de bovino no registrará variaciones importantes, ya que podría ubicarse en 6.5 kilogramos anuales, nivel similar al actual. El consumo per cápita en países desarrollados y en América Latina es 2.3 y 2.5 veces mayor que el consumo per cápita mundial, mientras que en las economías emergentes es 30 por ciento menor.

En Argentina, el consumo per cápita es de alrededor de 40 kilogramos, el nivel más alto en el mundo. En ese país, 80 por ciento de la producción nacional se destina al consumo doméstico.

Por otro lado, India tiene el menor consumo per cápita entre los principales consumidores, con 0.52 kilogramos al año. Dicho nivel de consumo podría estar asociado a la cultura y a la religión, donde este último factor tiene una gran influencia sobre el tipo de alimentos que consume la población (9).

2.3 Comercio internacional

En la última década, las exportaciones mundiales de carne de bovino crecieron a una tasa promedio anual de 3.4 por ciento. Así, en 2018 se exportaron 10.6 millones de toneladas, volumen equivalente a 16.9 por ciento de la producción mundial.

Se espera que en 2019 las exportaciones se incrementen 4.3 por ciento, para ubicarse en 11.0 millones de toneladas, mientras que en 2020 crezcan 4.4 por ciento.

Brasil es el principal exportador de carne de bovino; destina al mercado externo 22.0 por ciento de su producción. En 2018, sus exportaciones se ubicaron en 2.0 millones de toneladas y el USDA estima que en 2019 sus envíos al exterior crezcan 8.0 por ciento.

El importante dinamismo que muestran las exportaciones de Brasil se explica por la creciente demanda en el mercado asiático, sobre todo China y Hong Kong, países que conjuntamente con Egipto y Chile representan 70 por ciento del mercado brasileño de exportaciones (10).

Durante 2018 Australia exportó 1.6 millones de toneladas, volumen que representó alrededor de 70 por ciento de su producción. Se prevé que en 2019 su exportaciones disminuyan 0.3 por ciento, debido a una mayor competencia en los mercados de Japón y Corea del Sur, que son los principales destinos de sus envíos al exterior (11).

El USDA estima que las exportaciones de India en 2019 se incrementen a una tasa anual de 2.8 por ciento, para ubicarse en 1.6 millones de toneladas, es decir, 37.3 por ciento de su producción. El crecimiento de las exportaciones del segundo país más poblado del mundo estará soportado por una mayor demanda en países del sudeste asiático como Vietnam, Malasia, Indonesia y Filipinas, quienes representan el 70 por ciento del mercado destino de sus exportaciones (12).

A diferencia de otros países cuyas exportaciones representan una proporción importante de su producción, en el caso de Estados Unidos, sus ventas al exterior representaron 11.7 por ciento de su producción nacional. Se estima que durante 2019 sus exportaciones disminuyan 1.1 por ciento, debido a una mayor competencia en los mercados asiáticos, sobre todo en Japón y Hong Kong.

Durante 2018, México se ubicó en la décimo primera posición entre los países exportadores, con una participación de 2.9 por ciento del total mundial. Sin embargo, en 2019, se perfila para ocupar la décima posición, superando a Paraguay.

Por otra parte, en 2019, China podría registrar un incremento extraordinario en sus importaciones, de 63.6 por ciento, lo que podría explicarse por los episodios recientes de la Peste Porcina Africana, situación que beneficiará al consumo de carne de res en ese país. Además, el reciente acuerdo firmado entre China y Australia permitió reducir los aranceles a partir de enero de 2019, por lo tanto, se pronostica que las importaciones provenientes de Australia se incrementen (13).

De acuerdo con el USDA, las importaciones de Estados Unidos en 2019 se incrementarían a una tasa anual de 1.0 por ciento, para ubicarse en 1.37 millones de toneladas. Los principales proveedores de ese país son Canadá, Australia, Nueva Zelanda y México; este último es el principal proveedor de ganado vivo para engorda, con una participación de 90 por ciento.

En 2018, las importaciones estadounidenses de ganado bovino vivo provenientes de México se ubicaron en 1.2 millones de cabezas, lo que representó un incremento anual de 8.9 por ciento. El 56 por ciento de las importaciones de ganado vivo correspondieron a ganado para engorda (feeder cattle), mientras que el 44 por ciento restante consistió en ganado para abasto o ganado gordo (live cattle) (14).

Durante el primer semestre de 2019, las importaciones estadounidenses de ganado vivo que cruzaron por la frontera con México se incrementaron 14.1 por ciento a tasa anual.

2.4 Precios internacionales

Durante 2018, el precio promedio del ganado bovino en pie en Estados Unidos registró un incremento anual de 3.0 por ciento. De esta manera, el ganado en pie (feeder cattle) se cotizó en 3,245 dólares por tonelada, en comparación con el promedio de 3,150 dólares por tonelada en 2017.

En septiembre de 2019, el precio promedio mensual del ganado bovino en pie registró una disminución anual de 11.0 por ciento. Dicho nivel de precio es 42 por ciento menor al registrado a finales del 2014, cuando se ubicó en niveles máximos, derivado de la disminución del inventario y la producción de carne en Estados Unidos.

Por otra parte, las cotizaciones de los futuros de la carne de bovino con vencimientos durante el primer cuatrimestre de 2020 muestran cierta debilidad y una probable reducción de los precios con respecto a la cotización promedio observada los primeros nueve meses de 2019.

Con relación al precio al mayoreo de la carne de res en Estados Unidos, durante 2018 el promedio anual registró una reducción de 0.7 por ciento. Sin embargo, en septiembre de 2019, el precio registró una recuperación importante y se ubicó en nivel 16.1 por ciento mayor al precio observado en el mismo mes del año previo.

3. Mercado nacional

3.1 Producción primaria

La producción de carne de bovino en México destaca como la principal actividad ganadera; su aportación al valor de la producción pecuaria nacional durante 2018 fue de 29.8 por ciento, cifra que significó 134.4 miles de millones de pesos.

En los últimos diez años, la producción en México registró un dinamismo mayor que el que se observó a nivel mundial. Entre 2008 y 2018, creció a una tasa promedio anual de 1.7 por ciento, mientras que el crecimiento promedio de la producción mundial fue de 0.6 por ciento. En 2018, la producción de este cárnico se ubicó en un máximo histórico de 1.98 millones de toneladas, lo que significó un incremento anual de 2.8 por ciento.

De acuerdo con el SIAP, se espera que la producción nacional en 2019 se ubique en un nuevo máximo histórico de 2.03 millones de toneladas, lo que significaría un crecimiento anual de 2.4 por ciento (15). Para 2020, el USDA proyecta que la producción de carne de bovino en el país crezca a una tasa anual de 1.9 por ciento y se ubique en 2.07 millones de toneladas (16).

El crecimiento gradual del hato ganadero y la relativa estabilidad de los precios de los granos serán factores que podrían incidir en el crecimiento de la producción nacional, a pesar de las condiciones anormales de sequía en importantes regiones productoras del país (17).

La OCDE y la FAO proyectan que durante la próxima década la producción de carne de bovino en México crezca a una tasa promedio anual de 1.2 por ciento, es decir, a un ritmo inferior al registrado durante la década previa.

La producción de carne de bovino en México se concentra en seis estados, que en 2018 participaron en conjunto con 46.9 por ciento de la producción nacional.

Destaca el crecimiento de la producción de carne de bovino en San Luis Potosí. En esa entidad, se incrementó a una tasa promedio anual de 9.8 por ciento entre 2008 y 2018, para ubicarse en un máximo histórico de 121,493 toneladas. En las demás importantes entidades la oferta del cárnico creció a un ritmo menor, con tasas promedio anuales de crecimiento de 2.8 por ciento en Jalisco, 3.1 por ciento en Sinaloa, 4.2 por ciento en Durango, y 0.4 por ciento en Chiapas.

3.2 Consumo nacional

De acuerdo con datos del USDA, en la última década el consumo de carne de bovino en México registró una contracción promedio anual de 0.8 por ciento. En 2008 el consumo se ubicó en 2.03 millones de toneladas, y se redujo a 1.87 millones de toneladas en 2018.

El USDA estima que en 2019 la demanda de este cárnico crezca 0.4 por ciento, para ubicarse en 1.88 millones de toneladas, en tanto que en 2020 podría crecer 0.5 por ciento. Por otra parte, de acuerdo con las proyecciones de la OCDE y la FAO, se espera que el consumo en la

próxima década registre tendencia al alza, con un crecimiento promedio anual de 1.1 por ciento, en contraste con la tendencia a la baja observada durante la década previa (18).

 

Los factores que explican el lento crecimiento en el consumo son la desaceleración económica, y el lento crecimiento en los ingresos de la población, reflejado en la pérdida de su poder adquisitivo. De esta manera, se considera que el único factor que interviene en el aumento marginal del consumo es el crecimiento poblacional (19).

Por otra parte, el mayor precio que representa la adquisición de esta proteína animal, en comparación con los precios de la carne de pollo y cerdo, los cuales se consideran más asequibles para el consumidor mexicano, es un factor que puede explicar un menor crecimiento del consumo en comparación con la producción de este tipo de carne. En consecuencia, su consumo puede estar asociado con el poder adquisitivo de los diferentes segmentos de la población, siendo más alto en los de medianos y altos ingresos.

México es autosuficiente en la producción de carne de res. En los últimos cinco años, el consumo ha representado 91 por ciento de la producción nacional, lo que significa que el sector genera una producción excedente que se ha destinado a la exportación.

De acuerdo con datos de la OCDE y la FAO, entre 2008 y 2018 el consumo per cápita de carne de bovino en México disminuyó a una tasa promedio anual de 2.1 por ciento al pasar 10.9 a 8.8 kilogramos por persona por año. Por el contrario, el consumo per cápita de las carnes de cerdo y de pollo creció a tasas promedio anuales de 2.8 y 1.9 por ciento, respectivamente. Este comportamiento inverso en el consumo de carnes puede estar relacionado directamente con el nivel de precios, ya que el precio al consumidor de la carne de bovino puede ser hasta 2.5 veces mayor que el de la carne de pollo.

Se estima que en los próximos diez años el consumo per cápita de carne de bovino en México se mantenga relativamente estable.

3.3 Intercambio comercial

De acuerdo con información del SIAP-SADER y la Secretaría de Economía, entre 2014 y 2018, las exportaciones mexicanas de carne de bovino crecieron anualmente a una tasa promedio de 5.1 por ciento. De esta manera, el volumen exportado en 2018 se ubicó en 220 mil toneladas, que representó 11.1 por ciento de la producción nacional.

Los principales destinos de las exportaciones mexicanas de carne de bovino en 2018 fueron Estados Unidos (86.4 por ciento del total), Japón (5.8 por ciento), Hong Kong (3.8 por ciento), Corea del Sur (2.0 por ciento) y Canadá (1.6 por ciento).

De acuerdo con el reporte sobre importaciones y exportaciones de carne de bovino, del Centro de Información de Mercados Agroalimentarios (CIMA) de Aserca-SADER, las exportaciones durante 2019 podrían alcanzar un máximo histórico de 244 mil toneladas, cifra que podría representar un incremento anual de 11 por ciento.

Las importaciones de carne de bovino han mostrado un dinamismo menor que las exportaciones. En los últimos cinco años crecieron a una tasa promedio anual de 2.8 por ciento, para ubicarse en 141 mil toneladas en 2018.

Las importaciones mexicanas provienen principalmente de Estados Unidos, que provee alrededor de 80 por ciento del total, mientras que el porcentaje restante se distribuye entre Canadá, Nicaragua, Australia, Nueva Zelanda y Uruguay.

En los últimos años, debido a un mayor dinamismo observado en las exportaciones que en las importaciones, se ha logrado revertir el saldo de la balanza comercial, que históricamente había sido deficitario (20).

En 2018, el saldo de la balanza comercial se ubicó en 79 mil toneladas, el más alto en los últimos cinco años, con un incremento anual de 25.3 por ciento. De acuerdo con las estimaciones del USDA, el saldo superavitario en la balanza comercial podría incrementarse 38.9 por ciento en 2019.

Además de carne, México también es un importante exportador de ganado vivo, tanto para abasto (live cattle) como para engorda (feeder cattle). De acuerdo con información del Sistema de Información Arancelaria Vía Internet (SIAVI), durante 2018 se exportaron 1,278 miles de cabezas, de las cuales 56 por ciento correspondió a ganado para engorda y 46 por ciento a ganado para abasto (21).

El número de cabezas exportadas en 2018 se incrementó 6.3 por ciento con relación a las exportaciones de 2017. El 99.9 por ciento de las exportaciones de ganado vivo tiene como destino Estaos Unidos; una proporción poco relevante se destina a Belice, El Salvador y Costa Rica (22).

Las exportaciones de ganado vivo en 2019 podrían incrementarse 5.6 por ciento, con lo cual el volumen de ganado enviado principalmente a Estados Unidos podría ubicarse al cierre del año en 1,350 miles de cabezas.

A diferencia del saldo de la balanza comercial observado en la carne de bovino, que durante muchos años había sido deficitario, el saldo de la balanza comercial de ganado vivo ha sido históricamente superavitario y con tendencia creciente durante los últimos siete años. Al cierre de 2018, el superávit registrado en términos de volumen se ubicó en 1,254 miles de cabezas.

Por otra parte, las importaciones mexicanas de ganado vivo provienen principalmente de Estados Unidos (97 por ciento). En 2018, México importó 24 mil cabezas de ganado, lo que significó una disminución anual de 25.0 por ciento. Se estima que en 2019 se importen 27 mil cabezas.

México es el principal exportador de ganado vivo en el mundo, con una participación de 22.1 por ciento del total en 2018. Le sigue en importancia Australia, que durante el mismo año exportó 1.15 millones de cabezas, es decir, 20.4 por ciento del total mundial. Otros importantes exportadores de ganado vivo son la Unión Europea, Brasil y Canadá, con participaciones en el total mundial de 17.7, 14.0 y 11.5 por ciento, respectivamente.

Durante 2019, se estima que las exportaciones de ganado vivo se ubiquen en 5.4 millones de cabezas, lo cual, podría representar una disminución anual del 5.0 por ciento con respecto al año previo.

3.4 Precios a nivel nacional

De acuerdo con datos del SIAP-SADER y SNIIM-Secretaría de Economía, durante 2018 y los primeros nueve meses de 2019 los precios del ganado bovino en pie, en canal, al mayoreo y al consumidor, se mantuvieron relativamente estables.

Entre enero y septiembre de 2019, los precios al productor, de ganado en pie y de ganado en canal registraron promedios de 34,867 y 69,169 pesos por tonelada, lo que significó incrementos anuales de 0.9 y 2.0 por ciento, respectivamente.

Por su parte, el precio promedio al mayoreo se incrementó 0.5 por ciento a tasa anual, al ubicarse en 70,417 pesos por tonelada, mientras que el precio al consumidor del bistec disminuyó a una tasa anual de 0.2 por ciento, al ubicarse en 140,459 pesos por tonelada.

La preferencia de los consumidores por tipos de proteína más asequibles como el pollo y el cerdo, pueden impactar de manera negativa el crecimiento en la demanda, por lo tanto, esto puede ser un factor limitante para un incremento en los precios.

Otros factores que pueden tener un impacto en la formación de precios del ganado bovino son: la volatilidad que pudiera registrarse en los precios de los granos y alimentos balanceados, los cuales inciden directamente en los costos de producción, la recuperación del hato ganadero, la oferta de carne en el mercado nacional, así como un mayor nivel de importaciones.

De acuerdo con estimaciones de la OCDE y la FAO, el precio promedio al productor durante 2019 podría incrementarse en 3.1 por ciento con relación al precio observado en 2018. Sin embargo, debido a la recuperación del inventario ganadero durante los últimos dos años, lo cual podría suponer un incremento en la disponibilidad de carne en el mediano plazo, se estima que en los próximos años el precio al productor muestre una ligera disminución en términos reales.

4. Referencias

ASERCA-SADER. CIMA. Importaciones y exportaciones de carne de bovino. Julio de 2019.

OECD/FAO (2019), OECD-FAO Agricultural Outlook 2019-2028, OECD Publishing, Paris/Food and Agriculture Organization of the United Nations, Rome.

SIAP-SADER, Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera.

SIAP-SADER, SE/SNIIM e INEGI. Cosechando números del campo.

SIAVI-SE. Sistema de Información Arancelaria Vía Internet

SNIIM-SE Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados

USDA-FAS. Production, Supply and Distribution. PSD Online Database.

USDA. Agricultural Projections to 2028. Office of the Chief Economist, World Agricultural Outlook Board, USDA. Long-term Projections Report OCE-2019-1.

USDA-FAS. Argentina, Livestock and Products Annual, September 2018.
USDA- ERS. Livestock, Dairy, and Poultry Outlook, LDP-M-297, March 14, 2019.

USDA-FAS. Brazil, Livestock and Products Annual, Annual Livestock 2018. GAIN Report N. BR1814. September, 2018.

USDA-FAS. Australia, Livestock and Products Semmi-annual. GAIN Report N. AU1902 March 2019.

USDA-FAS. China. Livestock and Products Semi-annual. GAIN Report N. CH19006, March 2019.

USDA-FAS. China. Livestock and Products Annual, GAIN Report N. CH18049, August 2018.

USDA-FAS. EU-28, Livestock and Products Annual, GAIN Report N. NL8038, September 2018.

USDA-FAS. India, Livestock and Products Semmi-annual. March 2019.

USDA-ERS. Livestock, Dairy and Poultry Outlook, Forecasts for 2020 red meat imports, mostly lower. July 2019.

USDA-FAS. Mexico, Livestock and Products Semi-annual. Mexican livestock sector continues expansion of production and exports. Gain Report N. MX9003. February 2019.

USDA-ERS. Mexico, Livestock and Products annual. Gain Report N.MX9027. August 2019.

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1 USDA-ERS. Livestock, Dairy and Poultry Outlook. March 2019.

2 USDA-FAS. Brazil, livestock and products annual. September 2019.

3 OECD-FAO. Agricultural Outlook 2019-2028. July, 2019.

4 OECD-FAO. Agricultural Outlook 2019-2028. July, 2019.

5 EU-28, Livestock and Products Annual, September 2018.

6 EU-28, Livestock and Products semmi-anual, February 2019.

7 China, Peoples Republic of, Livestock and Products Annual. August 2018.

8 FMI. 2019. Informe de las Perspectivas Económicas Mundiales. Octubre de 2019.

9 USDA- FAS. India, Livestock and Products Semi-annual. March 2019.

10 USDA-ERS. Brazil, Livestock and Products Annual. September 2018.

11 USDA-ERS. Australia, Livestock and Products Semmi-annual. March 2019.

12 USDA-FAS. India, Livestock and Products Semmi-annual. March 2019.

13 USDA-ERS. China, Peoples Republic of, Livestock and Products Semi-annual. March 2019.

14 SIAVI-Secretaría de Economía.

15 SIAP-SADER. Expectativas agroalimentarias. Octubre de 2019.

16 USDA. Foreign Agricultural Service. Octubre de 2019.

17 USDA. Mexico livestock and products annual. August 2019.

18 OECD-FAO. Agricultural Outlook 20196-2018. July, 2019.

19 USDA. Mexico livestock and products annual. August 2019.

20 Para el comercio exterior de carne de bovino se consideran las fracciones arancelarias siguientes: 02012099 Carne refrigerada, sin deshuesar; 02013001 Carne refrigerada, deshuesada; 02022099 Carne congelada, sin deshuesar; 02023001 Carne congelada, deshuesada.

21 Se consideran las fracciones arancelarias siguientes: 01029099 Animales vivos para engorda; 01029003 Animales vivos para abasto; 01022999 Animales vivos para abasto.

22 USDA-FAS. 201. Mexico, Livestock and Products Semi-annual. February 2019.

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Panorama Agroalimentario de la Carne de Bovino 2019. FIRA.