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Tras accidente en mina monitorea Conagua posible contaminación

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Chihuahua— Especialistas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) provenientes de la capital del país y del estado de Sinaloa arribaron ayer a la comunidad de Cieneguita, municipio de Urique, para iniciar con un monitoreo de la calidad del agua en el río Tubares, luego del derrame de la presa de jales ocurrido el pasado 4 de junio.

De acuerdo con el delegado de la dependencia en Chihuahua, Kamel Athié, el monitoreo durará alrededor de un mes, lapso en el que podría determinarse si los desechos químicos afectaron o no los cuerpos de agua.

“Ayer arribó el personal tanto de la Ciudad de México como del estado de Sinaloa, ya que el río Fuerte pertenece a la cuenca Pacífico Norte y también a ellos les corresponde revisar que no haya contaminación de las aguas”, dijo.

Athié aseguró que hasta el momento no hay pruebas de contaminación, sin embargo, explicó, el monitoreo se hará desde Chihua-hua hasta Sinaloa, ya que el agua llega por lo menos a tres presas de ese estado con cuya agua se riegan por lo menos 100 mil hectáreas de predios agrícolas.
En cuanto al trabajo realizado por los técnicos de la delegación de Conagua en Chihuahua, dijo que en breve se tendrá el reporte oficial y por el momento, la Profepa junto con la empresa minera, se encuentra en proceso de levantamiento de todos los residuos que serán confinados.

“Ahorita se están levantando con dompes todos los residuos del derrame para confinarlos en algún lugar donde no representen puntos de contaminación. Sabemos por el momento que no hay cianuro y será el reporte de los técnicos el que nos indique qué tipo de elementos químicos se encuentran en los desechos derramados”, apuntó.

El desbordamiento de la presa de jales en la mina Río Tinto, en el poblado de Cieneguita, ocurrió el pasado 4 de junio dejando como saldo tres personas muertas, así como un número indeterminado de desaparecidos.

Según se estableció, el accidente ocurrió a las 10:40 horas, cuando se derrumbó el muro de contención del presón de los jales –donde se acumulan residuos y materiales extraídos de la mina– y arrastró todo a su paso. Horas más tarde, se logró rescatar a dos trabajadores, José Enrique Bustamante Aguirre, de 37 años, y Jesús Antonio Vega Trasviña, de 36, quienes fueron trasladados en un taxi aéreo a la capital del estado e internados en un nosocomio donde aún permanecen.

Testimonios de familiares de los afectados y pobladores destacaron que la corriente de desechos cobró tal fuerza que arrastró maquinaria pesada y a las personas que laboraban en la parte baja del cerro de la mina a cielo abierto dedicada a la extracción de oro y plata.

En las fotografías y videos que circularon en la red, así como en descripciones hechas por testigos, se apreció un río blanco de lixiviados, costales con productos químicos, arena y tierra, todo mezclado, y con las altas temperaturas se convirtió en una densa y poderosa masa que a su paso sepultó a personas y maquinaria pesada.