MONTERREY, Nuevo León.
Ante el desplome de apoyos para la agricultura comercial nacional por parte del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador para privilegiar sus programas de dádivas, el campo de Nuevo León bajó hasta 71 por ciento la superficie de siembra de cultivos básicos.
El Sistema de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) muestra bajas significativas en hectáreas de siembra en el Estado en el ciclo otoño-invierno, que va de octubre a marzo, cuando se registra una fuerte producción agrícola por tierra cultivada.
Respecto al 2018, la tierra cultivada registra caídas en la calabacita, del 17 por ciento; el trigo grano, 18 por ciento; el chile verde, 23 por ciento; el tomate verde, 28 por ciento; el maíz grano, 50 por ciento, y la avena grano, 71 por ciento.
Del ciclo primavera-verano, que va de abril a septiembre, también reporta bajas en tierra sembrada, como es el caso del sorgo, con una caída del 58 por ciento, al cierre de junio pasado.
“La falta de apoyos y las actuales políticas del Gobierno (federal) para el campo generan incertidumbre y eso hace que el agricultor le baje a la siembras”, dijo en entrevista Rodolfo Farías Arizpe, Secretario de Desarrollo Agropecuario estatal.
“Por otro lado”, explicó, “el programa (de reforestación) Sembrando Vidas son sólo dádivas que no van hacer producir lo que deje de producir la agricultura comercial.
“Ese programa”, añadió, “va acabar con todos los presupuestos para el campo que realmente produce”.
La Secretaría de Desarrollo Agropecuario de Nuevo León y el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) coincidieron en que la principal causa de la caída en siembras es el recorte federal de apoyos para el campo, aunque también señalaron otros factores, como el retraso de las lluvias.
Para este 2020, el Gobierno de la Cuarta Transformación no sólo mantuvo la tendencia de baja en apoyos del año pasado, sino que escaló su intensidad, advirtieron.
Así, por ejemplo, la 4T prácticamente canceló los recursos para sistemas de riego, tractores y equipos agrícolas, apoyos a la comercialización, entre otros.
La oficina estatal de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Seder) reconoció que en lo que va del 2020 no ha dado estos fondos.
A nivel nacional, la historia se está replicando porque, al 31 de mayo y por segundo año consecutivo, 22 de 35 siembras -un 63 por ciento- reportaron caídas en superficies sembradas para el ciclo primavera-verano.
Este bajón contrasta con el cierre a mayo del 2018, cuando sólo siete cultivos presentaron bajas en tierra sembrada en el mismo ciclo.
Fuente: Inforural.com