Chihuahua-.
En CO2 Revolution, una startup calificada en la South Summit de 2018 entre las 100 mejores del mundo, Juan Carlos y su equipo mezclan Big Data, drones y semillas eficientes para reforestar grandes superficies devastadas por los incendios y reducir los gases de efecto invernadero a través de la creación de ecosistemas naturales. Cada dron puede plantar entre 100.000 y 1.000.000 de árboles en un día.
La búsqueda de la eficiencia para mejorar el mundo
Hace cuatro años, mientras Juan Carlos vivía y trabajaba en Bogotá (Colombia), el destino hizo que un fenómeno vital irrumpiese al mismo tiempo que se declaraba un terrible incendio en la Sierra de Montserrat, que rodea la capital colombiana. Como un chispazo, surgió la pregunta: “Si me dedico a optimizar procesos, ¿por qué no me dedico a pensar en algo muy eficiente, pero con un beneficio medioambiental y social?”. Ahí empezó una profunda investigación sobre la deforestación.
La idea se había gestado en aquella tienda de ultramarinos, enclavada en un entorno de naturaleza y mundo rural, pero también desde otro espacio que resultaría clave en el proceso: el Monasterio de la Oliva, donde reside una congregación de monjes cistercienses con los que su familia guarda una gran amistad desde siempre.
“Recuerdo visitar a los monjes, que siempre nos recibían con alegría y que vivían en total austeridad”, comenta Juan Carlos. “Entrabas al monasterio, a esas naves inmensas, sin ningún tipo de decoración y muy bien construidas, y veías que ahí había una ciencia detrás muy estudiada, muy eficiente… ¡llevan nueve siglos en pie!”.
Cuando Juan Carlos empezó a buscar la forma de materializar un tipo de semillas inteligentes que lograsen germinar con éxito en grandes superficies, la primera persona a la que acudió fue al hermano Enrique Carrasco, que en el Monasterio de la Oliva, lleva más de 60 años entre viñas, invernaderos y frutales. “En febrero de 2015 empezamos con las primeras experimentaciones y allí están los primeros árboles que salieron del embrión de semilla inteligente inicial”.
Datos para reproducir ecosistemas completos
La base de todo el proyecto funcionaba. La particularidad de sus semillas, protegidas por una cápsula biodegradable, es que ya están germinadas y van acompañadas de todos los elementos que las permiten contar con un 80% de posibilidad de éxito en su primera fase de crecimiento, la más crítica.
En la siguiente fase entra de lleno la memoria. A través de un complejo sistema de Big Data, ideado y dirigido por otro de los integrantes de la empresa, José Javier Sesma, se recogen todas las variables imprescindibles de la zona a reforestar: la temperatura, las precipitaciones, los tipos de suelo, las especies autóctonas, los requerimientos de las poblaciones locales…
La idea de crear ecosistemas completos (muy alejados de esa imagen tan frecuente de filas y filas perfectas de árboles de una misma familia), requiere que las semillas sean variadas, eficientes y que puedan extenderse en grandes cantidades y en el menor tiempo posible por amplias superficies de terreno de difícil acceso. El coste económico y humano que implica este proceso había supuesto una enorme barrera. Hasta ahora.
“Nos queremos enfrentar a un problema inmensamente grande con métodos del siglo XIX. Las brigadas de personas para reforestar representan un proceso muy lento, muy costoso y en muchos casos inabordable. La realidad es que no se puede reforestar ni una ínfima parte de lo que se destruye cada año”, apunta.
Solo el 3% de la superficie quemada en España se reforesta. Juan Carlos Sesma es el fundador de CO2 Revolution una startup que utiliza drones y semillas inteligentes para combatir la reforestación de una forma 100 veces más eficaz que la tradicional.
Fuente: Elpaís.com