TEHUANTEPEC, Oaxaca.-
La ausencia de humedad en los terrenos de cultivo asfixia el campo ismeño.
En los tres últimos años no ha llovido lo suficiente y eso ha provocado problemas al sector, a lo cual se añade la pandemia de coronavirus, advierten productores.
El productor Gonzalo Jimenez Morales afirmó que la situación actual del campesino puede tener un alivio si las precipitaciones llegan en los próximos días.
De no ser así, el sector habla de un contexto alarmante y catastrófico para las diferentes cosechas que se da en la región del Istmo.
Expresó que aun muestran cierto optimismo este año, aunque saben que se necesita agua de manera urgente para hacer producir la tierra.
La presa de Jalapa del Marqués no tiene suficiente agua por falta de lluvia, la poca que tenía se utilizó para regar algunas áreas de cultivo, pero ya cerró sus compuertas desde el 8 de mayo.
El año pasado la presa alcanzó el 80 por ciento su nivel de almacenamiento de agua, y este, apenas el 40 por ciento, y como cada año esperan un milagro para que llueva pronto y se recupera el ciclo de riego Primavera – Verano 2020 que ya inició, pero si no, se pone más triste el campo, expuso.
Fueron tres años consecutivos del 2017 al 2019 de sequía para el campo, en que la presa, principal fuente de abastecimiento de agua a terrenos de cultivos de la región, no logró llenarse.
Jiménez Morales indicó que esta pandemia tampoco deja expectativas buenas para el campo, mucha gente se quedó sin empleo y ahora no tiene para la compra de insumos. Si en los próximos días no se reanudan las actividades, y continúen dependiendo de las dadivas que da el gobierno para sostenerse, ya que no hay información precisa de cuándo puede terminar, se agudizaría la crisis del sector.
El COVID-19 dejó en una situación más crítica el campo, ya que agudizó la pobreza del campo y paralizó el sector empresarial, ya que muchos que se dedican al campo perdieron sus fuentes de ingresos.
fuente: Inforural.com