Suman 14 demandas de EU a México por trabajo forzoso e infantil: CNA

Cd Mex/.

El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) aseguró que tiene 12 demandas de Estados Unidos por trabajo infantil y 2 por forzoso para el jitomate y el chile.

Esos procesos iniciaron desde hace cinco años, pero se trabaja para prevenir al sector ante las nuevas quejas que se puedan presentar con la entrada en vigor del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), dijo el presidente del CNA, Bosco de la Vega.

Con respecto a las amenazas del representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, de que iniciarán demandas contra México por trabajo infantil y forzoso, De la Vega dijo: “Vamos a tener muchas presiones en los temas comerciales, vamos a tener muchas presiones en los temas laborales. México necesita poder tener más capacidad de reacción en combinación con nuestro legislativo y ejecutivo”.

Bosco de la Vega comentó que pidieron a la Secretaría del Trabajo analizar el tema de integrar jóvenes de 16 y 17 años a la fuerza laboral porque hay personas de esa edad que en el campo ya están casados y necesitan un ingreso para su familia.

A lo que agregó “nosotros podemos contratar solamente a personas que ya hayan cumplido los 18 años, entonces sería una petición para muchos trabajadores migrantes que son jóvenes, que ya están casados y necesitan una fuente de ingresos”.

Trabajo infantil deja a México a merced de EEUU en nuevo T-MEC

Durante la primavera de este de año, dos niños de cinco y ocho años murieron en los fértiles campos de Sinaloa. Los padres iban a trabajar en el cultivo de jitomate y, al no tener con quién dejar a los menores en casa, los llevaron con ellos. Bajo una jornada agotadora frente el surco, los padres descuidaron a los pequeños y los atropelló un vehículo.

La Red Nacional de Jornaleros Agrícolas, una organización campesina que opera en todo el país, documentó estas muertes y una más: la de un menor de seis meses que se cayó de una camioneta en medio del traslado de sus padres en el campo de trabajo, una condición que suma tensión con el arranque del nuevo tratado comercial de América del Norte (T-MEC).

Desde el 2018, el Departamento de Agricultura estadounidense advirtió que existe trabajo infantil en México en el caso del jitomate, ejotes, café, pepino, berenjena, melones, cebollas, amapola, caña de azúcar y tabaco y, ya en las negociaciones para renovación del TLCAN (hoy T-MEC), Estados Unidos logró condicionar la compra de estos productos de comprobarse la relación.

La Organización de las Naciones Unidas define como trabajo infantil a todas aquellas actividades inapropiadas para la edad del niño, aquello que afecte en su educación o que puede poner en peligro su salud, seguridad o moral como en los casos denunciados por la Red Nacional de Jornaleros Agrícolas y otras organizaciones inconformes con el trabajo directo de menores que engrosa las jugosas ganancias de la economía agrícola en el T-MEC.

De acuerdo con estadísticas oficiales más actualizadas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en 2019 había en México alrededor de 2.3 millones de niños ejerciendo trabajo remunerado, el 42% en la agricultura temporal que requiere migración interna, principalmente de norte a sur, de Guerrero y Oaxaca a Sinaloa, Sonora, Baja California, San Luis Potosí…

Y para este año marcado por la pandemia COVID-19, la ONU prevé que las cifras podrían dispararse por el desempleo de los padres.

El problema del trabajo infantil deriva, en parte, por las condiciones económicas y culturales de los padres, explica Laura Velasco, Investigadora del Departamento de Estudios Culturales, El Colegio de la Frontera Norte.

 

“En la región del Valle de San Quintín, por ejemplo, es común escuchar entre los trabajadores de los campos de tomate o fresa decir que no tienen nada que heredarles a sus hijos, sólo la escuela para que aprendan a defenderse, pero si no es posible, entonces que aprendan a trabajar dejando fuera de su alcance la posibilidad de que sus hijos estudien”.

Otro ingrediente es un asunto de avaricia empresarial. En entrevista con este diario, Adriana Salgado, jornalera del corte de espinaca y apio en León Guanajuato, reconoce que si bien los padres hacen un esfuerzo por mantener a sus hijos en la primaria, las condiciones de pobreza los empuja a desertar.

“Aquí donde yo estoy se encuentran trabajando niños de 15, 16 y 17 años que ayudan a alimentar a hermanos más pequeños”.

Fuente> Inforural.com

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