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domingo, junio 26, 2022

Prevén usar agua del Valle del Mezquital, para abastecer Aeropuerto de Santa Lucía

Cd Mex-.

La idea de llevarse el agua del Acuífero de esté gran Valle que surte de hortalizas a la capital del país, no cayó bien en sus pobladores. “No sé pueden llevar el agua no más por decir: me la voy a llevar y ya”, dice con enojo, Catalino Estrada Martinez de Presas del municipio de Tezontepec de Aldama, Hidalgo.

Dicha agua, partiría a través de un acueducto, rumbo a lo que será el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en la base aérea de Santa lucia, Estado de México. Un poco menos de 60 kilómetros, entre ambos puntos.

Tal y como lo ha informado MILENIO, primero el pasado 28 de mayo y después en días pasados, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), diagnóstica “sí se considera viable la transferencia de aguas nacionales subterráneas, desde el acuífero Valle del Mezquital hasta la zona del proyecto”.

Un resolutivo de la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), precisa que ello será posible “mediante la construcción de un acueducto antes del inicio de la etapa de operación del Aeropuerto”.

Y se recomienda “iniciar los trabajos a la brevedad”. Por qué de la obra, simplemente, porque el acuífero Cuautitlan-Pachuca sobre el que estaría la terminal aérea, “esta sobreexplotado”.

Para Catalino Estrada del municipio de Tezontepec en ese Valle, luchador social de toda la vida, antes de que el gobierno federal decida, primero “se debe consultar a la sociedad”.

En entrevista, anticipa “si hay algún gobierno, algún representante que haya cedido esos permisos para llevarse el agua, pues que me disculpé: está equivocado pues aquí quien determina es la sociedad”.

Niega que al día de hoy las comunidades de los 28 municipios que integran el Valle del Mezquital, hayan sido consultados. Vamos, ni siquiera les han dado información de ese proyecto.

Dulce es una joven de 21 años que vive en el mismo municipio. Su relación con el agua es imprescindible en su trabajo. Con su familia, tienen un negocio de fritangas en la comunidad de Huitel. Y pese a la riqueza del acuifero que está bajo sus pies el agua es un problema.

“En estos últimos años a diferencia de los años pasados, sí, se ha reducido en cantidad el agua; en Presas por la Zanja Colorada, toda esa área no cuentan con agua”.

Se le pregunta su opinión, sobre la posibilidad de que se lleven el agua de su tierra “está mal, mejor deberían ayudar aquí pues hay partes que realmente no cuentan con agua”.

Su opinión es clara para quien la quiera escuchar “en lugar de llevársela a otro lado preferiría que le den preferencia a los vecinos”.

Benita Contreras es de la misma comuidad de Huitel. “Pues yo digo que no se la lleven: se imagina si hay muchas comunidades que no tienen agua y ahora se van a llevar el agua pues sería peor”.

Y recuerda, al igual que otros paisanos suyos que sacar el agua de la zona no ha sido fácil. Ha habido desencuentros y casi golpes. “En Mixquiahuala de Juárez, también se la querían llevar, ya estaban poniendo la tubería, pero no los dejo la gente. Ahí sufren mucho la falta de agua, ahí se quedó su tubería tirada”.

No obstante, las autoridades federales, quieren llevarse el agua que poco tienen los pobladores. Ello pese a que Conagua ha dicho que el acuifero del Valle del Mezquital, tiene “zonas de veda”.

Según el plan para el AIFA el agua que se requeriría una vez que entrara en operación, sería de 6 mil metros cúbicos por día, aproximadamente 70 litros por segundo. Ésta, solo sería para dar servicio a los usuarios.

La construcción de la terminal aérea se prevé sea con agua tratada. Al igual que otro tipo de servicios, como el riego de áreas verdes o para uso de sanitarios y para ello se tiene en proyecto una planta de tratamiento.

La disputa que viene es por el agua del acuífero del Valle del Mezquital. “El nuevo gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha dicho infinidad de veces que respetará la decisión de la ciudadanía y esperamos que eso sea porque definitivamente nos hace falta el agua”, confía Ezequiel Zúñiga.

Y menciona por lo menos nueve municipios, donde el vital liquido no llega o llega a cuenta gotas.

“La gente se va a alarmar; aquí se la han querido llevar de las partes bajas a las partes altas no los han dejado han querido echar trancazos”, recuerda por su parte Vicente Ángeles Sánchez de San Isidro Tanque de Tezontepec de Aldama.

En Cerro Colorado hay un manantial de agua cristalina que se desperdicia. Esta se funde con las aguas turbias que riegan campos de cilantro, calabazas, lechuga y demás. Pero para el consumo humano no se aprovecha.

“Con esa agua del manantial que deja ver, incluso las piedras del fondo del canal se pueden hacer estanques para peces, pero el gobierno no nos apoya”, se queja Margarita Hernández.

Y pese a la existencia de esa agua que no no ha sido entubada por falta de infraesructura, la comunidad de Cerro Colorado se queja “tenemos agua, cada tercer día tres horas”.

Esa es la paradoja de su vida. Conagua “no nos apoya y ahora se la quiere llevar la del acuífero…”.

Decide “que a la comunidad y municipios cercanos se nos resuelva la falta de agua y después a donde Dios diga: que se la llevan, pero primero que nos resuelvan aquí”.

Pero también la falta de agua, azota a Tula. El municipio del Valle del Mezquital con más de 100 mil habitantes.

Por ejemplo en la Unidad Habitacional Pemex sus habitantes a diario, andan a la caza de las pipas.

Laura Soraida Hernández, señala “con el agua nos ha ido de la patada: no tenemos. Muchos que tienen cisterna, compran la pipa y los que no tenemos nos chingamos: no tenemos para sobrevivir”.

Sobre la posibilidad de que el agua del acuífero del Valle del Mezquital sea llevada al AIFA, no lo duda “pues a mi me parece mal, nos vamos a quedar definitivamente sin agua. Si se la llevan, sería una locura: no creo que la gente esté de acuerdo”.

En la parte alta del Valle los han engañado. Dámaso Cano Martínez de la comunidad de Boxaxni del municipio de Chicuautla, señala una maquinaria que está a la mitad de una calle de tierra “aquí se está buscando agua para las comunidades, esa obra ya va para tres años no han logrado ese trabajo no hay más dinero se acabó el dinero”. Y los trabajadores se fueron.

Dice que la comunidad no permitirá que se lleven la maquinaria, hasta que les den el agua prometida.

Como una burla va a otro punto y muestra una tubería. “Son cuatro kilómetros… no lleva agua, nomas lo echaron a perder ese dinero lo que pasa ahí el municipio no sabemos dónde iba a traer agua pero es que ya tiene unos cuatro o seis años esa obra y nunca gota de agua. Igual, la obra quedo inconclusa.

En esta comunidad las tierras están abandonadas. No hay agua para regarlas. A cambio las mujeres se dedican a hacer artesanías con la fibra de la hoja de maguey. Es lo que dicen y hacen, Cresencia Cano, Martina Martin y Victoria Martin.

En tanto que los hombres se largan a trabajar a otros lados. Pero por lo menos 36 de ellos de esta comunidad tienen su riqueza: un centro turístico con cabañas, tirolesa, cocina y comedor, barrancas y todo. Pero… no tienen agua para dar servicio a los visitantes, cuentan, Félix Cano, Gonzalo Martín y Fermín Álvarez.

fuente: inforural.com

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