Provocaría la 4T guerra en agro

MONTERREY, Nuevo León. Las medidas tomadas por el Gobierno de la 4T -como el decreto para prohibir el maíz genéticamente modificado, el uso del glifosato, así como obstáculos al comercio de lácteos y productos orgánicos- podrían propiciar represalias de Estados Unidos sobre las exportaciones agroalimentarias, advirtieron productores agropecuarios mexicanos.

Francisco Chapa Góngora, tesorero del Consejo Nacional Agropecuario, coincidió con señalamientos de productores estadounidenses sobre el deterioro de la relación comercial entre ambos países por estas medidas y consideró que el Gobierno federal debe rectificar por la gran interdependencia que hay entre ambos países.

En tanto, el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) consideró que sí podría haber represalias debido a que los estadounidenses no quieren perder los 4 mil 165 millones de dólares anuales que representan sólo las ventas de maíz a México.

De este grano, Chapa Góngora resaltó que para México sería muy grave que se prohibiera su importación, dado que de ella depende todo el sector pecuario del País y otras industrias procesadoras, además de que prácticamente toda la producción mundial de maíz proviene de semilla transgénica.

En cuanto al reclamo de los estadounidenses sobre trabas para la papa, aclaró que no hay tales, sino que fue un fallo judicial mexicano, contemplado como una medida en el T-MEC, el que prohibió la entrada de ese producto por el alto riesgo de que contagiara con plagas no sólo a ese tubérculo, sino a otros cultivos, como chiles y tomates.

“Tienen toda la razón de estar molestos por las trabas que les están poniendo con las nuevas medidas, y en especial con lo del maíz, que de pasada eso va a dañar fuerte a México porque dependemos enormemente de los cereales de ellos.

“Sólo en maíz, de dónde vamos a sacar las 17 o 19 millones de toneladas que necesitamos, si no hemos podido hacerlo en 30 años menos en 2 o 3”.

Por su parte, Juan Carlos Anaya, director general de GCMA, refirió que la carta que enviaron productores de Estados Unidos a sus autoridades plantea de manera velada la posibilidad de castigar las exportaciones mexicanas.

Esto a raíz de que la misiva destaca que el valor de las exportaciones mexicanas de aguacate a su país ascienden a 2 mil millones de dólares por año.

Añadió que el año pasado México tuvo un saldo superarvitario de 14 mil 657 millones de dólares en la balanza agrocomercial con Estados Unidos, el cual está arriesgando el Gobierno con las restricciones que está poniendo a la agroindustria estadounidense.

“Esta carta es un resumen de los problemas antiguos y nuevos que los productores le están señalando a la nueva Administración de su país, que urgen solucionarse.

“Lo del valor de las exportaciones de aguacate lo sacan como una manera de evidenciar que de ahí pueden echar mano en caso de que México no quiera sentarse a negociar de todos estos delicados temas”.

¿De qué se queja el agro de EU sobre México?

Un grupo de 27 asociaciones agrícolas estadounidenses afirmaron, mediante una carta, que la relación comercial con el País peligra debido al deterioro ocasionado por las medidas regulatorias al sector. ¿Cómo les afecta y qué solicitan?

Prohibición de glifosato y maíz transgénico

El 31 de diciembre de 2020, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador emitió un decreto presidencial que declara la intención de eliminar gradualmente el uso de glifosato y el maíz transgénico para consumo humano. Los productores agrícolas estadounidenses señalan que si bien la vigencia del decreto no está clara y el alcance es vago, crea un riesgo e incertidumbre significativos para el comercio transfronterizo de maíz y sus productos, de los que México es el mayor importador de Estados Unidos.

Desvalorización de productos de maíz

El sector agrícola estadounidense acusó que en México, desde el año pasado, se ha emprendido una campaña “patrocinada por el Estado” en coordinación con la industria azucarera nacional en menosprecio de los edulcorantes de maíz de Estados Unidos. Los ataques han incluido publicidad y representaciones respaldadas por el Gobierno federal que muestran al jarabe de maíz con alto contenido de fructosa como un “veneno”, utilizando incluso una imagen de calavera.

Aprobaciones de biotecnología

Los estadounidenses consideran que México ha creado una incertidumbre significativa para la biotecnología agrícola, pues ha dejado de revisar y aprobar cualquier aplicación de ésta desde mayo de 2018. Como resultado, el País ha levantado una barrera importante para el lanzamiento de nuevos productos de biotecnología en Norteamérica, lo que restringe el acceso de los agricultores estadounidenses a nuevas tecnologías que ayudarán a abordar cuestiones críticas como la sostenibilidad y el cambio climático.

Obstáculos para productos lácteos

Otra de las preocupaciones es que México, el mercado de exportación número uno de la industria láctea de Estados Unidos, se ha vuelto cada vez más volátil con los múltiples cambios normativos y de políticas. Entre las barreras comerciales, los productores citaron una rotación continua en la aplicación de la Ley de Aduanas, además de crecientes restricciones sobre el uso de nombres comunes de queso, ya que a finales de 2020 se publicó un nuevo procedimiento de evaluación obligatorio para el estándar de identidad del queso en México.

Etiquetado frontal: la NOM-051

Los productores de Estados Unidos dijeron estar profundamente preocupados por la nueva regulación del etiquetado frontal establecida en la Norma Oficial Mexicana 51. Mencionaron que el impacto las medidas de la NOM, que en ciertas áreas parecen carecer de una base científica sólida, se ve exacerbado por una campaña del Gobierno para restringir las importaciones de alimentos y productos agrícolas de Estados Unidos, calificándolos de perjudiciales para la salud de los consumidores mexicanos.

Certificación de productos orgánicos

Otra queja es que, a partir de diciembre de 2020, el Servicio de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) de la Secretaría de Agricultura (Sader) comenzó a exigir que las exportaciones de orgánicos estadounidenses tengan certificación de México, cuando antes se podían hacer con la del Departamento de Agricultura (USDA). Este requisito, según los estadounidenses, no fue notificado formalmente a su Gobierno ni a la Organización Mundial del Comercio (OMC), y la prórroga al 26 de junio de 2021 es muy corta.

Industria cárnica e indicaciones geográficas

Las asociaciones indicaron que también están preocupadas por las políticas y otras barreras onerosas que resultarían en represalias contra las exportaciones estadounidenses de carne y aves de corral a México, como los intentos de la Unión Europea (UE) de “apoderarse” del uso exclusivo de términos comunes para la carne en virtud de su acuerdo de libre comercio con México firmado en 2018 (TLCUEM), lo que impediría que los estadounidenses utilicen nombres comunes.

Prohibición de importación de papa

Los productores destacaron que México permanece casi por completo cerrado a las papas frescas estadounidenses, pese a que en 2002 los Gobiernos de ambas naciones acordaron que el País abriría su mercado y Estados Unidos expandiría el acceso al mercado para los aguacates mexicanos. Refirieron que la Confederación Nacional de Productores de Papa (Conpapa) ha presentado recursos para bloquear ese acceso, de los cuales dos se encuentran en la Suprema Corte (SCJN).

Fuente:  EL NORTE.

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